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El picheo de Masahiro Tanaka y el punch yanqui descargando tres jonrones, uno de Aaron Judge y dos de Gary Sánchez, le dieron forma a una victoria por 6-2 que golpeó en la mandíbula a los Medias Rojas de Boston nivelando la electrizante e impredecible serie por el boleto para disputar el banderín de la Liga Americana, 1-1.

Después de quedar demostrada la inutilidad en este tipo de batallas del zurdo David Price, un ganador del Cy Young, quien salió con su brazo hecho astillas sin poder sacar el tercer out del segundo inning, los equipos que han confeccionado la más encendida rivalidad en las mayores, enviarán hoy a la colina de los infartos a Rick Porcello por los Medias Rojas y Luis Severino por los Yanquis, en busca de adelantarse.

El crecimiento de los Yanquis en Nueva York es llamativo durante los juegos postemporada. En el 2017, derrotaron a Minnesota en el duelo entre comodines y continuaron con dos victorias sobre los Indios, agregando tres contra los Astros en la serie por el título de Liga, antes de ser vencidos dos veces en Houston.

En este 2018, abrieron eliminando a los Atléticos con todo y su sabermetría. Una racha de siete victorias que con Severino, más el impresionante bullpen y el punch tan productivo, los Yanquis, pretenden extender hoy empujando a los de Boston contra las cuerdas. En seis de las siete victorias en casa, los Yanquis han anotado por lo menos cinco carreras, con dos registros de siete y dos de ocho en alardes de agresividad.

Un serio problema

En las seis series que protagonizaron durante la temporada, los Yanquis ganaron cuatro de ellas 2-1, perdieron otra del mismo tamaño y fueron barridos en cuatro juegos realizados en Boston en agosto, de manera que el balance entre ellos fue de 10-9 a favor de los Medias Rojas, en otro indicativo de los equilibrado de las posibilidades. Con un bullpen inseguro, aun incluyendo a Eduardo Rodríguez, el abridor de Boston, el derecho Rick Porcello, un ganador de 17 juegos con 4.28 en efectividad está obligado a caminar más largo que Severino, un ganador de 19 registrando 3.39 en carreras limpias, que cuenta con el respaldo de un relevo multibrazos muy firme.

Es obvio que enfrentando el serio problema del bullpen, y tratando de evitar aproximarse al pánico, Boston va a seguir utilizando abridores como relevistas mientras Kimbrel no esté cerca.

El primer bate de los Medias Rojas, Mookie Betts, quien encabezó la liga en average, solo ha estado dos veces en las bases por doble y boleto, lo que reduce la iniciativa del equipo ganador de 108 juegos que maneja Alex Cora, en tanto en jonrones, los Yanquis, líderes en las mayores con el nuevo récord de 267, han disparado 4, dos de Judge y dos de Gary Sánchez, por dos de Boston, uno de J. D. Martínez, y otro de Bogaerts.

Hay que destacar el formidable trabajo defensivo realizado por el cátcher venezolano de 29 años, Sandy León, especialista en bloqueos, que ha “robado” avances a los Yanquis evitando bolas escapadas consecuencia de picheos descontrolados. Los cinco ponches de Giancarlo Stanton, cuatro en el primer juego, y verlo sentado sobre un promedio de 200 puntos, es preocupante para Aaron Boone, quien espera saltar lo más pronto posible sobre Porcello esta noche.