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Alemania y su seleccionador Joachim Löw están bajo presión, tras su dura derrota de este sábado por 3-0 en Ámsterdam contra Holanda ocupando la última plaza del Grupo 1 de la Liga de Naciones antes de enfrentarse a Francia el martes.

Después de empatar antes en casa (0-0) contra Francia, Alemania solo cuenta con un punto frente a cuatro de los galos (2 partidos) y tres de Holanda (un encuentro).

El último de cada grupo de la Liga A descenderá a la Liga B la próxima temporada.

Los goles holandeses fueron anotados por Virgil Van Dijk (30), Memphis Depay (86) y Georginio Wijnaldum (90+3).

Tras entrar mejor en el partido, la Mannschaft habría podido tomar ventaja en la primera media hora, con una ocasión de Thomas Müller, bien resuelta por Jasper Cillessen, que pese a ser suplente en el Barcelona no ha perdido sus reflejos.

Después, el delantero del Schalke 04, Mark Uth, alineado por primera vez ante la sorpresa general por Joachim Löw, tuvo también su oportunidad.

Tras pasar la tormenta, Holanda empezó a llegar la puerta rival. Después del primer gol de cabeza de Virgil van Dijk, a la media hora de juego, la selección naranja esperó los contragolpes para aumentar la cuenta.

LAMENTOS ALEMANES

El 2-0 llegó a cuatro minutos del final, con una contra llevada por Quincy Promes, que permitió a Depay marcar su décimo gol en la selección holandesa.

Ya en el descuento, Wijnaldum se paseó entre un bosque de defensas alemanes para cerrar la cuenta.

“Fue un problema de no haber convertido las ocasiones de gol. Está muy claro. Hemos perdido un partido que debíamos haber ganado. Tuvimos muchas ocasiones y pudimos haber marcado dos o tres goles. No es culpa de ningún jugador en particular. Ahora nos llegarán las críticas, pero no hay mucho que reprocharse”, dijo el defensa alemán, Mats Hummels.

La opinión de Hummels era compartida por el capitán Manuel Neuer y el seleccionador Löw.

“No hemos sacado provecho de las ocasiones y al final del partido cometimos errores”, resumió el portero.

“Hemos disparado a gol mucho en los últimos partidos, pero es un hecho que no marcamos. Perder por 1-0 habría sido aceptable, pero recibir dos goles al final del partido, es evidentemente un mal resultado”, explicó el técnico.

Löw sabe que en Alemania se oirán voces pidiendo su cese, tras el mal Mundial realizado y estos últimos resultados.

“Comprendo que habrá un debate y que debo vivir con ello. Ahora me voy a concentrar en el partido de París contra Francia y no en ese debate en la opinión pública, que me parece muy normal”, concluyó.