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El enigma del séptimo juego, permaneció oculto detrás de las Pirámides de Egipto durante cinco entradas. En el sexto, los Dodgers lo despejaron, y después de imponerse a los tenaces Cerveceros 5-1, amanecieron cabalgando hacia la Serie Mundial del 2018 para retar a los favoritos Medias Rojas de Boston…

El sólido picheo abridor del novato Walker Buehler, la asombrosa atrapada de Chris Taylor que pareció sacada del “line-up” del Circo del Sol, y el trancazo de tres carreras del cubano Yasiel Puig en el sexto contra Jeremy Jeffress, fueron la tercia de factores que aseguraron el banderín de la Liga Nacional al equipo de Los Angeles.

Ver al extrañamente apagado Chris Yelich, emerger desde un porcentaje entre escombros de .167 puntos, disparar un jonrón en el primer inning por encima de la pared del jardín derecho, casi rascándola, frustrando el esfuerzo del cubano Yasiel Puig en el intento de una gran atrapada, agitó a la multitud en el parque de Milwaukee.

Esa rápida ventaja de 1-0, contra el joven abridor de los Dodgers Walker Buehler, era un estimulante para el derecho venezolano Jhoulys Chacin, de brillo recordable con el picheo realizado en el tercer juego. Sin embargo, en el inicio del segundo, después que Machado se atrevió a tocar bola con 3 y 2 logrando un hit, Chacin fue estremecido por el jonrón de Cody Bellinger, volteando la pizarra 2-1. ¿Estaríamos en presencia de un duelo de metralla? Esa intriga saltó al tapete después de esas primeras señales.

Buehler supo responder

El ingreso del macabro relevista Josh Hader por Chacin, obligó a persignarse a los bateadores de los Dodgers. Eso exigía un picheo dominante por parte de Buehrle para poder fajarse. Los ponches de Hader a Kike Hernández y Matt Muncy, constituyeron algo más que una advertencia, y sus tres ceros consecutivos, mantuvieron la agresividad de los Dodgers en el congelador.

En el cierre del quinto, cuando con dos outs, Cain disparó doblete, los nervios del mánager Dave Roberts se encabritaron y decidió llamar al mexicano Julio Urías, más joven que Buehler, pero tirador zurdo, para enfrentar a Yelich.

Con dos strikes y una bola, Yelich colocó una pelota entre left y center que increíblemente, realizando un sprint desesperado y acertando un zarpazo milagroso, atrapó Chris Taylor evitando el empate y la permanencia de la amenaza. Un instante atrás, con la entrada de Kike Hernández, Taylor fue sacado de la segunda base y trasladado al jardín izquierdo. Alguien dirá que fue el sexto sentido de Roberts, aunque a ratos le fallen los otros cinco.

El inicio del sexto, fue de pesadilla para uno de los ases del relevo de Milwaukee, Jeremy Jeffress, y mortal para el equipo. El hit abridor de Matt Muncy, hizo que le quitaran la bola al recién ingresado Xavier Cedeño y llamaran a Jeffress. Hit de Turner le dio forma a una amenaza: dos a bordo sin outs. Jeffress pareció crecer dominando a Machado y Bellinger, pero fue golpeado brutalmente por el jonrón de Puig sobre la pared central impulsador de tres carreras.

La diferencia saltó de una a cuatro carreras al moverse la pizarra 5-1, y el mánager de los Dodgers, Roberts, confió en el brazo derecho de Ryan Madson para no ceder ni una pulgada. Después de sacar cinco outs seguidos, Madson admitió largo hit de Orlando Arcia, mientras Curtis Granderson venía hacia el plato en lugar del relevista Knebel. Un buen momento para usar a Kenley Jansen, quien ponchó a Granderson y colgó el cero del octavo, antes de cederle la colina de los infartos a Clayton Kershaw, quien terminó de cerrar puertas.