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Los títulos de Series Mundiales de los Dodgers de Los Ángeles son producto de las grandes labores monticulares de los lanzadores legendarios en la historia de la organización, como Sandy Koufax, Don Drysdale, Fernando Valenzuela y Orel Hershiser. Koufax fue el MVP de los clásicos de octubre en 1963 y 1965. Por su parte, el “bulldog” Hershiser fue el más valioso en 1988, la última vez que se coronaron los californianos.

Para la Serie Mundial 2018, los Dodgers no son favoritos ante los Medias Rojas de Boston; sin embargo, cuentan con uno de los mejores lanzadores de todos los tiempos y futuro miembro del Salón de la Fama: el “as” de gran estirpe Clayton Kershaw, conquistador de tres Premios Cy Young (2011,2013 y 2014) y cinco lideratos de efectividad (2011, 2012, 2013, 2014 y 2017).

Además, de por vida, el zurdo, tiene un porcentaje de carreras limpias de 2.39 y un WHIP de 1.00, que son los más bajos para un serpentinero en la era de la pelota viva, con un mínimo de mil entradas lanzadas.

Todo eso es consecuencia de su estilo, que se basa en el engaño y los movimientos de sus lanzamientos. El reportorio del tirador angelino está constituido por una recta de cuatro costuras que llega hasta las 98 millas, un slider, un cambio de 84 y la famosa bola curva de 12 a 6, con referencia a las manecillas del reloj.

Kershaw en postemporada

Clayton Kershaw ha cargado con la imagen de que no puede materializar su éxito de temporada regular en la postemporada. De por vida en octubre tiene un balance de 9-8 con 4.09 de efectividad, pero eso ha cambiado notablemente en los últimos años, prueba de ello es su récord de 2-1 con porcentaje de carreras limpias 2.37, en los playoffs 2018.

También, Kershaw compila seis aperturas de siete entradas lanzadas con una o menos carreras permitidas en postemporada, por lo que, sin duda, Kershaw es un fuerte candidato para ser más valioso en la serie, para lo cual debe mostrarse dominante frente a la feroz artillería de los Medias Rojas de Boston, equipo al que nunca se ha enfrentado en su carrera de 11 temporadas en el mejor beisbol del mundo.