• Managua, Nicaragua |
  • |
  • |
  • Edición Impresa

Me gustó la frase de Ricardo Ortiz en ESPN “No Messi, no problemas”, graficando la victoria del Barcelona por 2-0 sobre el Inter de Milan ayer, en la fase de grupos de la Champions. Es por eso que decidí utilizarla en el título aplicando una leve variante, por lo precisa que es. Indudablemente el Barcelona jugó bien en todos los sectores, y aunque Rafinha no es una aproximación del astro argentino, respondió a las expectativas sobre su aporte y las exigencias del partido. Precisamente le correspondió a él marcar el primer gol en el minuto 31, con Jordi Alba ampliando 2-0 en el 82, culminando con zurda, una entrada a fondo y muy veloz por la izquierda. Messi en las tribunas mostró su aprecio por la demostración azulgrana que con el 67 por ciento de posesión y 17 remates, 11 a puerta y uno al poste, supo sujetar el esfuerzo desplegado por el equipo italiano, que ofreció un buen partido sin poder ocultar la superioridad del adversario. La victoria deja al Barsa líder con un total perfecto de 9 puntos, consecuencia de 10 goles a favor —cinco de Messi— y dos en contra, marcados por el PSV.

Fue sorprendente

Algo inesperado y todavía difícil de asimilar fue la goleada por 4-0 del impetuoso y por ahora imparable Borussia Dortmund alemán, desarmando a una defensa tan mordedora como la del Atlético de Madrid jefeada por Godin, y con un arquero del calibre de Oblak atrás. “Esto nos vendrá bien”, dijo, autoconsolándose el técnico Simeone, no acostumbrado a este tipo de desequilibrio. Dos goles de Guerreiro, uno de Witsel y otro de Jadon Sancho, sentenciaron al Atlético que registró mayor posesión del balón, con solo dos remates a puertas y seis afuera… Otra goleada desproporcionada con las mismas cifras, 4-0, pero no sorprendente, fue la asestada por el Liverpool al Estrella Roja con dos goles de Salah, uno de penal, el de Firmino, cerrando Sadio Mané, quien previamente falló un penal. Con seis puntos consecuencia de dos triunfos y una derrota frente al Nápoles, el Liverpool encabeza el grupo de la muerte, en el que batalla el París Saint Germán francés con su constelación de estrellas.

Maquinaria trabada

Lo que hubiera sido un resonante campanazo, ver perder por segunda vez en tres juegos al equipo francés PSG, una maquinaria atacante con Mbappé, Neymar y Cavani, tres mosqueteros del gol, lo evitó DiMaría con un estupendo remate de zurda hacia la escuadra superior izquierda de la cabaña defendida tan eficazmente por el colombiano Ospina, sellando en el minuto 92 el empate 2-2. Ahora el PSG, vencido 3-2 por el Liverpool, y con victoria por aplastamiento 6-1 al Estrella Roja, se encuentra tercero con cuatro puntos, uno menos que el Nápoles, y dos atrás del Liverpool. En el juego de ayer, Insigne adelantó al Nápoles en el minuto 28, nivelando el marcador un autogol de Mario Rui Silva a los 60. El equipo italiano ligeramente atrás en posesión, pero parejo en disparos a puerta y en asistencias, volvió a tomar la delantera con el gol de Martens en el 79, y cuando el reloj estaba por detenerse, se apareció DiMaría con ese taponazo de zurda desde la frontera del área, sacando del hoyo al PSG. Una derrota hubiera colo
cado al mejor equipo del futbol francés en una posición muy incómoda con tres puntos.