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El impresionante pitcheo abridor de Rich Hill y la ventaja de 4-0 conseguida en el sexto por un error en tiro y el jonrón de tres carreras de Yasiel Puig, yacen en el monte del olvido, entre los escombros. Ese botín lo perdió un bullpen que fue demolido. Los Medias Rojas revitalizados, saltaron como Espartacos y golpearon a los relevistas de Dave Roberts durante los tres innings de cierre, arrebatándoles una victoria que aseguraba la nivelación de la Serie Mundial 2-2.

El hit impulsador de Rafael Devers como emergente, adelantó a Boston por vez primera en el inicio del noveno 5-4, y el estacazo de dos bases de Pearce contra Kenta Maeda, remolcando tres más, sepultó esperanzas. Boston no se detuvo, hit de Bogaerts agregó la novena carrera, oscureciendo el jonrón de dos carreras conectado por Enrique Hernández contra Craig Kimbrel, fijando el 9-6 en la pizarra. 

3-1  LIDERAN  la Serie Mundial los Medias Rojas de Boston sobre los Dodgers de Los Ángeles. AFP\END

El pitcheo certero del zurdo Rich Hill durante seis entradas, y la arremetida de cuatro carreras de los Dodgers contra Eduardo Rodríguez precisamente en el cierre del sexto, quebrando un llamativo 0-0, parecieron colocar al equipo de Los Ángeles en ruta hacia la victoria que equilibraba la Serie Mundial 2-2, pero los de Boston, capaces de resurgimientos espectaculares, salieron de los escombros con un jonrón de tres carreras del emergente Mitch Moreland contra Ryan Madson en el séptimo, y empataron 4-4 con el jonrón solitario de Steve Pearce frente al cerrador Kenley Jansen.

Un inicio sin ruidos

¡Qué perezoso se vio el bateo de los dos equipos en las cinco primeras entradas! Eduardo Rodríguez y Rich Hill no son pitcheres que impresionan, pero anoche estuvieron sacando outs con la facilidad vista en la Serie Mundial de 1975, a otro tirador de mucha sabiduría y lanzamientos retorcidos, el cubano Luis Tiant. De esa forma, matando suavamente, Rodríguez y Hill trabajaron cinco ceros consecutivos cada uno, mientras los Dodgers disparaban dos hits y los Medias Rojas uno. Quizás, el excesivo esfuerzo extra y largo kilometraje en desgaste de la noche anterior, durante la dramática y espectacular victoria de los Dodgers por 3-2 en 18 entradas, le impedían a los bateadores soltarse. El pitcheo de localización de cada lado, los mantenía amordazados con el 0-0 danzando en la pizarra.

Los Dodgers pueden morir hoy en su casa. AFP\END

En el sexto inning, después de la confirmación del dominio por parte de Hill, en la otra colina, Rodríguez flaqueó y su defensa no pudo realizar un doble play salvador, que hubiera garantizado el cero de los Dodgers. En lugar de eso, con un out y bases llenas, Bellinger bateó hacia primera base, se sacó el out de Freese en el plato, pero el tiro de Vásquez a primera, tratando de bordear al corredor, fue hasta el jardín derecho anotando Turner desde segunda, y Martínez perdió de vista que Bellinger deambulaba entre primera y segunda, tirando a tercera intentando sacar out a Machado. Fue entonces que Yasiel Puig, aplastó un lanzamiento de Rodríguez haciendo volar la pelota hacia las tribunas del left fielder, impulsando tres carreras y estableciendo una diferencia de 4 por 0, que parecía lapidaria para los Medias Rojas. 

El resurgimiento matador

Sin embargo, entre la pesadumbre de Boston, no todo estaba consumado. Hill abrió el séptimo boleando a Bogaerts y aunque ponchó a Nuñez por tercera vez, el mánager Roberts lo retiró. Entró Alexander quien con cuatro bolas, embasó a Holt y fue reemplazado por Ryan Madson. Falló el emergente Bradley para el segundo out, y vino hacia el plato, saliendo del banco de suplentes, Mitch Moreland. Su swing contra el pitcheo de Madson con dos a bordo, fue preciso y destructivo.

Puig ni se movió en el jardín derecho mientras la bola viajaba muy por encima de su cabeza hacia las tribunas derechas. Súbitamente, los Medias Rojas estaban en pie de lucha, separados solo una carrera 4-3. Y en el octavo, el jonrón de Steve Pearce contra Kenley Jansen, borró eso nivelando la pizarra 4-4, entre la frustración de la multitud. El remate de Boston en el inicio del noveno, fue brutal, evitando otro desvelo. Hit impulsador de Devers para el 5-4 y doble limpia bases de Pearce enviando tres al plato, ampliando 8-4. Un doble de Bogaerts 
agregó la novena quitándole interés al jonrón de dos carreras disparado por Kike Hernández sellando el 9-6…Los Dodgers pueden morir hoy en su casa.