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La vieja, motivadora, exigente y nunca gastada frase: “ahora que no está el factor clave, debemos demostrar qué tan buenos somos”, la está haciendo valer el Barcelona “modelo 2018”, con el desequilibrante Jordi, el talentoso Coutinho, la presencia de Rafinha, la versatilidad de Sergi Roberto, el ímpetu desbordante de Suárez, los aportes valiosos de Rakitic y Arthur, el liderazgo para contener y organizar de Busquet, y la firmeza de una defensa jefeada por Piqué, en la cual Lenglet se está adaptando, con Ter Stegen en el fondo. Un equipazo, eso fue lo visto ayer en el Nou Camp deshilachando pausada e implacablemente al Real Madrid, con el técnico Lopetegui imaginando su cabeza rodar en cualquier instante. La goleada por 5-1 sufrida por el Madrid ante este Barsa tan suelto, confiado y golpeador, fue demasiado brutal y ha llevado a los seguidores y directivos del glorioso equipo blanco, del muro de los lamentos a las barandas de la desesperación. Tan temprano en la Liga y el Real Madrid, aullando y sangrando por lo que está siendo la pérdida irreparable de Cristiano Ronaldo, se encuentra a 7 puntos del líder azulgrana.

Modric asusta con taponazo

Cuando el equipo azulgrana perdió a Messi lesionado frente al Sevilla, con una ventaja de 2-0 consecuencia de entrega precisa y gol estupendo del argentino, se pensó que venían días angustiosos frente al Inter en la Champions y el Madrid en la Liga. Sin Messi, el Barcelona completó la victoria por 4-2 contra el Sevilla sacándolo del liderato, derrotó al Inter con calma, sin alardes, 2-0, y ha goleado 5-1 al encarnizado rival. Entre la euforia Jordi Alba, dijo: “Eso sí, con Leo todo es más fácil”, mientras al fabricante de magia le quedan casi dos semanas de restablecimiento. Solo durante los primeros 12 minutos del segundo tiempo, estando atrás 0-2, el Real Madrid mostró una capacidad de recuperación que incluyó el gol de Marcelo logrando el acercamiento 2-1, y el disparo de Modric devuelto por el poste izquierdo de Ter Stegen. ¿Se imaginan un empate 2-2 en el minuto 55 con el rancho ardiendo? Pero el Madrid, víctima de los goles de Coutinho en el minuto 11 y el penal ejecutado por Suárez en el 27, comenzó a desvanecerse después que el uruguayo, realizando una maniobra acrobática, golpeó con su remate el poste derecho a los 60 minutos.

Suárez completa triplete

Aún perdiendo la iniciativa, el Madrid tuvo otra oportunidad dorada a los 67, cuando Benzema, recibiendo un largo y preciso centro de Lucas Vásquez, cabeceó desviado sobre el travesaño. El soberbio cabezazo de Suárez en el minuto 74, enderezando una entrega de Sergi Roberto desde la derecha, sin chance para el enloquecido Curtois, estiró la diferencia 3-1 y aflojó piernas, corazón y cabeza del equipo blanco. El 4-1 establecido por Suárez en el minuto 82, completando su triplete, en una entrada a fondo por la derecha acompañado de Sergi Roberto, después de una lamentable pérdida de balón por parte de  Ramos, fue rompe corazones para los madridistas; y el cabezazo del recién ingresado Vidal recibiendo de Dembelé, sellando el 5-1, terminó de retorcer el orgullo de un equipo que ha paseado su grandeza por la redondez del planeta. Que el Madrid se levantará, pueden ponerle sello. El equipo dispone de suficiente personal competente y experimentado, para volver a hacerse sentir y sostener un ritmo frenético de juego, como el mostrado en ese arranque del segundo tiempo, que preocupó enormemente a la multitud en el Nou Camp, temiendo un giro brusco con la pizarra 2-1. Eso no ocurrió al regresar el Madrid a la mediocridad.