•   Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

A pesar que Cheslor Cuthbert, plasma un paupérrimo porcentaje con el madero de .167 puntos, consecuencia de 11 imparables en 66 turnos, con los Yaquis de Ciudad Obregón, en la Liga Mexicana del Pacífico (LMP), uno de los cuatros circuitos de pelota caribeña más fuertes, no hay razón para alarmarse, es más todo está bien con el oriundo de Corn Island.

Si bien es cierto, el discreto rendimiento ofensivo de Cheslor, insta a pensar que está viviendo sus últimos segundos en la pelota azteca a menos que empiece a batear, cabe recordar, que debido a una lesión en la espalda, el nica fue limitado a jugar en 30 partidos con los Reales de Kansas City, en Grandes Ligas, logrando un promedio de .194 con tres cuadrangulares y siete carreras impulsadas.

El antesalista costeño se encuentra en México, en la búsqueda de recuperar el tiempo perdido y no para coleccionar cifras llamativas. Para lograr ese objetivo no hay mejor escenario que una liga donde compiten peloteros con cierto nivel en el beisbol organizado.

Mejora día a día

Poco a poco Cheslor va mejorando el ritmo de su swing, haciendo buenas atrapadas a la defensiva y,  sobre todo, se ve sin molestia en la espalda. Eso es lo que más le importa en estos momentos, tanto a los Reales de Kansas City como al nicaragüense, que sin la necesidad imperiosa de ser una estrella, ha demostrado que cuando esta saludable es un pelotero solvente.

Prueba fehaciente de ello es que en el 2016 sin lesiones y jugando diario, el nica compiló estadísticas llamativas siendo novato, al batear para .274 puntos, producto de 130 imparables en 510 turnos con 12 jonrones y 46 carreras remolcadas. Hasta el momento esas cifras son las mejores en su carrera. Aunque Cheslor, con los Yaquis no este bateando, mejorará y posiblemente terminará la campaña con la novena de Ciudad Obregón, con mejores cifras que las muestra actualmente.