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El empresario uzbeko Gafur Rakhimov fue elegido este sábado como presidente de la Federación Internacional de Boxeo (AIBA), a pesar de las preocupaciones al respecto del Comité Olímpico Internacional (COI), que amenazó con excluir este deporte de los Juegos de Tokio-2020 si él se imponía en la votación.

En el segundo día del Congreso de la AIBA en Moscú, Rakhimov recibió 86 votos de los 134 contabilizados, superando a su rival en estas elecciones, el exboxeador kazajo Serik Konakbayev.

Gafur Rakhimov, de 67 años, es una figura muy controvertida. Ha sido calificado como un “gran criminal” en su país natal por el Departamento del Tesoro estadounidense, lo que llevó al COI a congelar sus relaciones con la AIBA, después de que el uzbeko fuera designado presidente interino en enero.

El COI cortó sus ayudas financieras a la AIBA y amenazó con excluir al boxeo del programa de los Juegos de Tokio-2020, en caso de que Rakhimov fuera elegido en Moscú.

En una conferencia caótica, tras su elección, el nuevo presidente dijo: “Vamos a continuar trabajando con el COI, vamos a encontrar un acuerdo. Si no lo encontramos, pensaremos de manera que el boxeo no sufra”.

Con cautela 

El propio COI reaccionó con prudencia a la elección de Rakhimov.

“Como estaba previsto, ahora vamos a evaluar todos los temas que preocupan en la AIBA: arbitraje, finanzas, programa antidopaje y gobernanza, en el próximo Comité Ejecutivo en Tokio (del 30 de noviembre al 2 de diciembre)”, declaró la instancia en un comunicado. 

“Al mismo tiempo, las decisiones tomadas por el COI en julio —congelación de las relaciones y de las subvenciones, principalmente— siguen en vigor, incluido el derecho de reevaluar la presencia del boxeo en los Juegos Olímpicos de 2020 y 2024”, añade el COI, que “continuará haciendo todos los esfuerzos para proteger a los deportistas y tener un torneo de boxeo en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020”.

Gafur Rakhimov asumió la presidencia interina de la AIBA, de la que era vicepresidente, en enero de 2018, pero la crisis de gobernanza de la Federación Internacional de Boxeo viene de lejos.

El anterior presidente, el taiwanés Ching Kuo Wu, había sido suspendido y luego forzado a la dimisión, acusado de haber puesto a la AIBA “al borde la bancarrota” debido a “una mala gestión financiera”.