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Un short stop de solo 12 errores en cada una de sus recientes dos campañas, cubriendo la exigente posición durante 145 juegos, es un factor de seguridad en la defensa, y cuando agrega un bateo destructivo, certificado por sus 37 jonrones y más de cien remolques, en cada una de esas temporadas, su valor en estos tiempos de desborde financiero es elevado.

Lo sabe Manny Machado, quien ni siquiera se detuvo a esperar propuesta de los Dodgers, consciente que la recuperación de Corey Seager un jugador muy joven, muy útil, de grandes proyecciones, y con salario de solo 700.000 dólares, agente libre hasta el 2022, debilitaba el interés por una negociación por encima de los 200 millones. Obviamente, Seager no es Machado, pero si un excelente pelotero un año menor, tan confiable, que de no haber estado lesionado, los Dodgers no hubieran buscado a Machado como refuerzo.

10 años es un riesgo

Los analistas consideran que Machado va a conseguir más de 200 millones, pero no se acercará a los 300 por 10 años, un tiempo muy largo para evitar imprevistos. El primer jugador de 10 años, fue Dave Winfield, sacado de San Diego por los Yanquis después de la temporada de 1980 y cambiado a los Angelinos cuando comenzaba a recorrer su novena campaña.

Con el serio problema que mantendrá a Didi Gregorius en la lista de inhabilitados durante la temporada del 2019, Machado es una buena opción para los Yanquis, que verían hincharse su planilla, y con la necesidad de un par de brazos abridores fuertes como prioridad. Machado encabeza la lista de “Más buscados” junto con Bryce Harper el jardinero de los Nacionales, también de 26 años, que acaba de registrar su primer campaña de cien empujadas disparando 34 jonrones, cifras menores que las del paracorto.

¿Cómo estaban otros?

La edad de Machado, quien debutó a los 19 con los Orioles, es la apropiada para la medición de un paracorto. A los 26 años en 1900, en su cuarta temporada, el legendario Honus Wagner con 200 hits, 45 dobles y 22 triples, completó su tercera temporada consecutiva empujando cien carreras; Derek Jeter, uno de los Yanquis de siempre, quien nunca conectó 25 jonrones, disparó 200 hits por tercer campaña seguida y venía de su único aterrizaje en las cien empujadas en 1999; Cal Ripken, solo una vez bateador de 30 jonrones y dos veces Más Valioso, conectó 27 cuadrangulares y empujó 98 carreras; en tanto Ernie Banks hizo explosión con 43 jonrones y 102 remolques, la segunda de sus ocho temporadas con más de cien, previa a dos reconocimientos como Más Valioso; finalmente, está Alex Rodríguez, debutante a los 18, y siempre con Seattle a los 26, en su segunda temporada consecutiva de 50 jonrones, y sexta por encima de cien impulsadas, un joven “monstruo”.