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  • EFE

Objetivos paralelos para Antoine Griezmann y el Atlético de Madrid: el delantero francés afronta la recta final hacia el Balón de Oro al tiempo que su equipo tiene que levantarse el martes contra el Dortmund en la Liga de campeones para mantener el sueño de jugar una final en casa.

Los votación para el trofeo al mejor jugador del mundo se cierra el viernes y el tiempo apremia para Griezmann, que compite con su compatriota Kylian Mbappé o el croata Luka Modric por el prestigioso premio, que concederá el 3 de diciembre la revista France Football.

Es difícil augurar quién ganará... "La temporada pasada, Griezmann fue el mejor futbolista del mundo porque ganó la Copa del Mundo, la 'Europa League' y una Supercopa europea", aseguró su técnico, Diego Simeone.

No obstante, la carrera está siendo apretada y esta semana es la última oportunidad para los candidatos de hacerse valer.

El delantero francés del Atlético de Madrid Antoine Griezmann celebra con su entrenador, el argentino Diego Simeone

El fin de semana 'Grizi' podría haber dejado una bonita huella con un suntuoso golpe franco marcado contra el Leganés, pero no fue suficiente para que el Atlético ganara (1-1) y el campeón del mundo de 2018, perdió una bola de partido en el descuento.

¿Podrá dar un golpe de autoridad el martes contra el Dortmund? Contrariamente a las últimas diez ediciones, monopolizadas por el dúo Messi-Cristiano, los pronósticos parecen complicados este año y la forma actual de los candidatos podría ser capital en los votos del jurado de 200 periodistas.

Final en casa

"Creo que va a ser importante", reconoció Griezmann (27 años) el mes pasado, añadiendo que "hay que tener calma, jugar para el equipo como suelo hacer y disfrutar sobre el terreno".

Con sólo cinco goles en 15 partidos con el Atlético este temporada, el francés tiene un claro margen de mejora.

También debe borrar con el Atlético el duro correctivo 4-0 recibido hace quince días ante el Dortmund, que en caso de victoria se asegurará la primera plaza del grupo A.

Y para ponerle un poco más de pimienta al asunto, los 'colchoneros', eliminados el pasado año en la fase de grupos, se juegan mucho este año en la 'Champions', cuya final se jugará en su estadio Metropolitano el 1º de junio. No cabe la opción de decepcionar a sus aficionados, que sufrieron las derrotas en las finales de 2014 y 2016 contra el Real Madrid.

El delantero francés del Atlético de Madrid Antoine Griezmann celebra junto a su compañero y compatriota Thomas Lemar

"Es normal que la gente se ilusione, tienen el derecho, cómo no se van a ilusionar si la final es en tu estadio, que es lo más lindo del mundo", dijo Simeone, manteniéndose prudente.

Soñando con la 'Champions'

"Para llegar a esto hay que trabajar, ganar muchos partidos, enfrentarse con muchos rivales y todavía queda un camino enorme", advirtió, no obstante, el técnico rojiblanco.

Griezmann mismo admite tener muchas ambiciones en esta Liga de campeones, él, que había salido devastado en 2016 tras fallar un penal en la final.

La suerte ha cambiado y el francés ha ganado todas las finales que ha jugado en 2018 y está con la moral por las nubes ahora que su mujer Erika espera al segundo de sus hijos, un niño.

"Cuando veo la Liga de Campeones, pienso que la próxima será para mí", dijo el francés en una revista entrevista con el diario madrileño AS.

"El año pasado no era yo mismo cuando jugaba la Liga de Campeones. Este año, sí. Estoy muy a gusto. La final es en el Wanda Metropolitano y cada partido en casa va a ser increíble", añadió.

¿Lo suficiente para rivalizar con la caliente atmósfera del 'Muro amarillo' de Dortmund? Pero, en todo caso habrá que competir sobre el terreno de juego para ver un día el Balón de Oro en las manos de Griezmann, y el Atlético en una final en casa...