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El corazón de Román “Chocolatito” González (47-2, 39 nocauts) ya no explota de júbilo previo a cada combate, como lo hacía antes de ser campeón. Lo que era una pasión ahora se ha convertido en un trabajo, el boxeo es ahora su fuente principal de dinero, y lejos han quedado aquellos años de primer amor a la profesión. Ese sentimiento es normal, se comprende, sobre todo después de ganar cuatro coronas y acumular más de una década soportando golpes, lo cual sumado a su edad (30 años) hace que el cuerpo le pida descanso.

Es por eso que no sorprende que el nica ahora esté batallando contra el tiempo. El fin de semana viajó a Los Ángeles para encontrarse con su entrenador Marcos Caballero, específicamente en Coachella, California. Ante la confirmación oficial de que enfrentará al ex campeón mundial mexicano Pedro Guevara (32-3-1, 19 nocauts) el 8 de diciembre en el Stub Hub Center en Carson, California, como estelar en la despedida de HBO, el tetracampeón tomó sus maletas, aterrizó en Estados Unidos, y ahora solamente tiene un mes para bajar hasta 115 libras (puede marcar 116).

Román prácticamente tendrá 30 días de reconcentración para cumplir con la categoría. Archivo\END

Será un reto

Román prácticamente tendrá 30 días de reconcentración para cumplir con la categoría, cuando hasta el viernes pasado andaba por encima de las 130 libras. Den por hecho que el nica va a dar el peso, pero será sometido a un desgaste terrible por culpa de él mismo, por no manejarse con prudencia y sabiduría cuando sabía que podía pelear en diciembre. Incluso, Román, después de derrotar a Moisés Fuentes el 15 de septiembre en Las Vegas, dijo que le habían hablado de esa posibilidad que se convirtió en realidad.

En Nicaragua estuvo llegando al gimnasio Róger Deshón, en San Judas, de forma irregular. Algunos días sí, otros no, entrenando una hora sin tener una dieta estricta, haciendo algunos rounds de guanteo con boxeadores como Franco Gutiérrez, pero sin la supervisión de su entrenador de cabecera, solamente siendo cronometrado por su padre Luis González.  No es un secreto que Román sufre con las 115 libras y ahora con poco tiempo el suplicio será brutal.

Cambios en el equipo

Habrá cambios en la esquina de Román para enfrentar a Guevara. Se mantiene Marcos Caballero, pero ya no está el preparador físico Alfredo Corrales. Lo de Corrales era la crónica de una salida anunciada. 

En Coachella, Carlos Blandón, apoderado de Román, llevó a un nuevo entrenador físico especializado en Artes Marciales Mixtas (AMM), obviamente el mensaje de quien sería el perjudicado era clarísimo y así sucedió.

Quien sí va a llegar en plenitud de condiciones y adaptado en 115 libras es Guevara. El mexicano sabe que es una oportunidad de oro para relanzar su carrera y enviar al retiro definitivo a la leyenda de las categorías pequeñas. Pedro se desilusionó un poco cuando Román decidió no enfrentarlo el 5 de mayo, no obstante, ahora que sí llegaron a un acuerdo, el azteca se ha tomado más de dos meses de preparación para llegar al 100%. ¡Ojo con Guevara!, es mucho mejor que Fuentes.En Nicaragua estuvo llegando al gimnasio Róger Deshón, en San Judas, de forma irregular. Archivo\END

En conferencia

En la conferencia de prensa realizada ayer, Román González no varió su discurso y fue evidente que necesitará trabajar a fondo para llegar en plenitud de condiciones al pleito contra el peleador azteca. “Pedro Guevara es un boxeador muy bueno, como todo los peleadores mexicanos. Creo que las buenas condiciones en las que me presente al combate son las que me sacarán a flote. Voy a tirar muchos golpes, realizaré combinaciones y pelearé con viveza”, argumentó el pinolero.