•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Con Solari al timón, sin hacer milagros, llegó la transfusión de furia y precisión que el Real Madrid estaba necesitando con urgencia, para mostrar su natural vocación ofensiva capaz de hacer estragos, como lo demostró ayer frente al asustado Viktoria Pizen checo, clavándole cinco goles, y cerrando el juego con un cañonazo de Bale que casi derriba el travesaño, en tanto, lo inesperado entró al galope en el estadio de Turín y el United de Mourinho, obvió un golazo de volea marcado por Cristiano, para voltear la pizarra y triunfar 2-1 con un autogol de Alex Sandro en el último instante sobre la raya final, que pudo ser de Bonucci o de Pogba también acompañantes —eso no importa—, provocando el impacto de la jornada, y cortando en 19 la racha victoriosa del Juventus en todas las competencias, aproximándose a dos puntos en el grupo H.

La estruendosa goleada del City por 6-0 contra el desarmado Shakhtar, prácticamente lo asegura en octavos, mientras el Bayern con dos goles de Lewandowski se impuso 2-0 al AEK Atenas, metiéndose el boleto de la clasificación en el bolsillo, y el Roma, con un gol de Pelligrini que el VAR hubiera anulado por fuera de juego, triunfó 2-1 sobre el CSKA de Moscú, manteniendo su empate con el Madrid al alcanzar 9 puntos en el grupo G.

La goleada soñada

Desde la tercera fecha de la Liga, las legiones de aficionados del Real Madrid estaban esperando una actuación revitalizante de “Los ángeles blancos”. Y el equipo de la realeza, por fin volvió a funcionar. Cierto, el Viktoria-Pizen no es un peso pesado, pero en medio de la tormenta de cuestionamientos que estremecía a los Reyes de la Champions, había costado derrotarlo 2-1 hace un par de semanas.

Ayer en cambio, con Benzema mostrándose como un tigre en el área, autor de dos goles, uno de ellos, recibiendo de Bale por arriba, fue con el arquero Hruska convertido en una estatua de sal, el equipo se desbordó agregando goles de Casemiro, de Bale con zurda rasante y de Kroos, hacia la escuadra superior derecha, con la bola viajando encima del trazado de un arco iris. Casi aumenta Bale antes del final, pero su potente remate hizo vibrar frenéticamente el travesaño como cuerda de guitarra. Solari decidió sentar al tico Keylor Navas, manteniendo como titular en la Liga y la Champions al belga Courtois.

El ganador del Balón de Oro, Luka Modric, no estuvo en la alineación inicial, y Vinicius salió del banco con su gran movilidad, para hacer la entrega que culminó Kroos. El duelo Madrid-Roma el día 27, decidirá el liderato del grupo G, completado por el Pizen y el CSKA.

Mourinho en las nubes

El polémico técnico portugués José Mourinho pagaba por quedarse a dormir en el centro de la cancha del estadio de Turín. Vencer al poderoso Juventus 2-1, engavetando el formidable gol de volea, realmente estremecedor de Cristiano Ronaldo en el minuto 64, que adelantó al equipo italiano, olvidando dos pelotas que rebotaron en los palos de DeGea, incluyendo el gran disparo de Dybala, fue el éxtasis para Mourinho, abucheado por la multitud a lo largo de casi todo el juego, pero con tiempo y muchas ganas para llevarse una mano a la oreja y gritar en silencio con gesto de revancha y rechinando dientes: ¡Sigan, sigan, quiero escucharlos!...

Una vez más, el Juventus lució superior a su adversario en todos los sectores, pero fue víctima de una terrible confusión frente a la cabaña de Szczensny en el minuto 89, que provocó un autogol desequilibrante. El empate por el United lo consiguió el español Mata ejecutando un tiro libre “a lo Messi” en el minuto 85, cuando las campanas comenzaban a doblar por el equipo inglés, y Mourinho en ese momento, quería que se lo tragara la tierra.

La derrota aunque cortó una racha de 19 victorias en todos los eventos, no altera la tranquilidad del Juventus con dos puntos de ventaja sobre el United y juegos pendientes con el Valencia y el Young Boys.