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El Barcelona, con el argentino Leo Messi ya recuperado, recibe hoy al Real Betis con el objetivo de consolidarse en el liderato de LaLiga Santander antes del parón de la competición a causa de los compromisos de las selecciones nacionales.

Messi y también el defensa francés Samuel Umtiti recibieron este sábado el alta médica tras superar sus respectivas lesiones, aunque solo el astro rosarino apunta al once titular ante el conjunto sevillano.

Máxime cuando Valverde no puede contar para este partido con el brasileño Philippe Coutinho, que estará entre dos o tres semanas en el dique seco por una lesión muscular, y ha dejado fuera de la convocatoria a Ousmane Dembélé.

En su lugar podría tener oportunidad el brasileño Malcom Felipe de Oliveira, autor del gol azulgrana ante el Inter de Milán (1-1) y podría formar tripleta atacante con Leo Messi y Luis Suárez.

El resto del once seguramente será el habitual con la única excepción de la posible entrada del chileno Arturo Vidal para reforzar la medular y dar descanso al croata Ivan Rakitic.

CONTRA PRONÓSTICO

El Real Betis, por su parte, llega a Barcelona dispuesto a recuperar el vuelo en la Liga, en la que su decimocuarto puesto contrasta con su buena trayectoria en la Liga Europa, en la que está invicto y lidera su grupo, y con la ilusión de dar la campanada veinte años después de su última victoria en el Camp Nou, por 1-3 en la 1997-98 y con el mítico Luis Aragonés en su banquillo.

Conscientes de que el feudo azulgrana no es el más propicio —acumula ocho derrotas seguidas y su bagaje es de solo cuatro triunfos en sus 52 comparecencias en Liga—, los verdiblancos pretenden sorprender al líder y para ello deberán hacer un partido redondo en defensa, meterle más verticalidad a su juego de posesión y, sobre todo, atinar en las ocasiones que creen.

RETO PARA EL MADRID

El Celta de Vigo, de vuelta a su mejor versión gracias a la pegada de Iago Aspas y Maxi Gómez, supondrá una exigente prueba para Santiago Solari, necesitado de un triunfo en su último examen antes de acabar con la interinidad con la que fue ascendido del Castilla para reconducir al Real Madrid.

Los cuatro partidos que la directiva madridista concedió al técnico del filial para decidir apostar por un nuevo técnico de renombre o tirar de lo que hay en la casa, como ocurrió con gran recuerdo con Zinedine Zidane, tienen su estación final en Balaídos. Donde Solari encontrará el duelo de mayor entidad a su tiempo de ensueño en el banquillo madridista, con los jugadores respondiendo con tres triunfos consecutivos ante Melilla, Real Valladolid y Viktoria Plzen, cero goles encajados y el regreso de la pegada perdida con una media de tantos superior a los tres goles por duelo.

Así llegará el conjunto madridista a la cita de Vigo, estadio siempre duro, con Solari de nuevo tomando decisiones. Anda con lo justo en defensa, donde como mucho recuperará a Dani Carvajal corto de ritmo como para jugar. La apuesta por Odriozola y Reguilón ha salido bien y tendrán continuidad. Serán baja Marcelo, Raphael Varane y Jesús Vallejo.

Las decisiones llegarán de centro del campo en adelante con jugadores importantes como Isco esperando más después de tres suplencias consecutivas. Él o Marco Asensio completarán la nómina junto a Casemiro, Kroos y Modric, con Bale y Benzema en punta deseosos de extender su racha goleadora, claves en la resurrección liguera de un Real Madrid que salió derrotado en sus tres últimas salidas (Sevilla, Alavés y Barcelona) y necesita vencer a domicilio. No lo hace desde el 26 de agosto en Girona (1-4).