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“Las puertas del bullpen de los Medias Rojas, pueden estar cerrándose para Craig Kimbrel”, escribe el veterano cronista del Boston Globe, Nick Cafardo, en la edición del 7 de noviembre, al alcance de todos en Internet. ¿Cómo puede ser posible eso?, es la primera reacción, pero como ocurre con todas las cifras del picheo de relevo, sobre todo en lo referente a los salvamentos, una resultante protegida por reglas súper favorables, se hace necesario hundir profundo el bisturí para llegar a consideraciones consistentes. Aunque en este 2018, Kimbrel se deslizó del 1.43 que mostró lo suficientemente abrillantado el año pasado, a 2.74 en carreras limpias, un significativo deterioro tratándose de trabajos breves en los que constantemente parpadear equivale a morir, se estiró de 35 y 42 remates. El “pero” que afecta a Kimbrel es que en las últimas cuatro series postemporada de los Medias Rojas, incluyendo las tres recientes, sus promedios en carreras limpias han sido de 4.50, 11.57, 4.50 y 4.15. ¿Se imaginan un cerrador que permite casi cinco carreras por cada nueve entradas? Eso sin mencionar las complicaciones que ha agrandado, una estadística poco visible.

Cobrar como Chapman

Después de cobrar 13 millones en este 2018, Kimbrel aspira a conseguir 90 millones por 5 años, un arreglo ligeramente superior al de Aroldis Chapman con los Yanquis. Hay quienes opinan, que entregarle la pelota al abridor Chris Sale para cerrar la Serie Mundial, fue un golpe bajo a Kimbrel, una señal de pérdida de confianza. Puede que se exagere, pero lo cierto es que no se observa apuro por parte de los Medias Rojas, que le han hecho a Kimbrel una oferta calificada de 17.9 millones por un año, mientras miran hacia otros lados donde están en movimiento tiradores jóvenes, expuestos a ser negociados, que es la forma como lo obtuvieron en el 2015, entregándole cuatro prospectos a los Padres de San Diego, que lo vieron salvar 39 juegos y ganar 4, después de sacarlo de los Bravos, equipo con el que se proyectó vigorosamente, alcanzando una gran notoriedad con cifras resplandecientes. Su aterrizaje en Boston, agitó las expectativas, y el rematador derecho de mirada fiera y presencia de águila, respondió a las exigencias.

Quiere seguir con Boston

Kimbrel de 30 años, ha expresado querer seguir trabajando con los Medias Rojas, lo cual es natural, porque es el equipo de cierres ofensivos más destructivos, y cuenta con suficiente material para largo rato. Con los Bravos de Atlanta desde el 2010, Kimbrel provocó impacto con porcentajes en efectvidad de 1.01, 1.21 y 1.61, a lo largo de 194 juegos recorriendo 191 un tercio, con 42, 50 y 47 salvamentos, extendiendo a cuatro campañas consecutivas su liderazgo en la Liga Nacional. Obviamente, Kimbrel era el cerrador que todo equipo deseaba tener y los Medias Rojas se lanzaron tras él, obteniéndolo en los últimos días del mes de noviembre del 2015. Sin duda, los de Boston no tienen quejas de Kimbrel y pienso igual que la mayoría, que debe interesarles. Ellos buscaron a Zach Britton pero los Yanquis se les adelantaron consiguiendo muy poca utilidad. En estos momentos, según se informa en Boston, toda la atención está concentrada en otro agente libre, Nathan Eovaldi, convertido en una joya de uso múltiple durante la postemporada. Y de inmediato, ir por Kimbrel.