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Identificar el objetivo es a veces un trabajo duro para el gerente de un equipo de beisbol, sobre todo si se trata de los Yanquis de Nueva York. Desde que finalizó la temporada, Brian Cashman salió de “cacería” en busca de un par de abridores consistentes y considera que ya tiene al primero: el zurdo James Paxton, quien en el mes de mayo estuvo involucrado en dos estallidos: 16 ponches en siete entradas contra los Atléticos, y el juego sin hit ni carrera frente a los Azulejos de Toronto, antes de finalizar con balance de 11-6, una efectividad de 3.76 y 208 ponches en 160 entradas, su máximo recorrido a lo largo de seis temporadas con los Marineros de Seattle. Como es natural, la llegada de Paxton a Times Square, moviéndose entre rascacielos obliga a preguntarnos ¿qué tanto va a crecer en el 2019?

Sabalain solo “peces gordos”

Si revisamos las grandes contrataciones yanquis en busca de brazos, Paxton con sus antecedentes se ve pequeño. “Catfish” Hunter llegó en 1975 después de cuatro temporadas consecutivas de 20 triunfos y un Cy Young con Oakland, y de inmediato, registró 23-14 y 17-15 con los Yanquis; el zurdo Don Gullet, “as” de los Rojos, fue conseguido en 1977 ganando 14 y perdiendo 4 antes de desvanecerse afectado por problemas musculares; en 1995, David Cone, dueño de un Cy Young, fue sacado de Toronto para cerrar la campaña y obtuvo 9 triunfos por 2 reveses en 13 aperturas antes de ganar 20 en 1998; Roger Clemens, con cinco Cy Young en su poder, fue la gran captura en 1999 llegado vía Toronto, y conquistó el sexto de sus siete Cy Young desde la colina yanqui en el 2001; el zurdo C. C. Sabathia, fue obtenido en el 2009 y entró ruidosamente ganando 21 y 19 juegos.

La gran intriga

¿Podrá Paxton, todavía en proceso evolutivo, lograr algo comparable? Es difícil de creer, pero si supera los problemas fabricados por lesiones y sigue siendo capaz de cerrar juegos como en su no hitter con lanzamientos de 100 y 99 millas, las expectativas de los Yanquis pueden convertirse en algo real. Después de debutar con un estimulante 3-0 en el 2013, mostrando 1.50 en efectividad a lo largo de 24 entradas, pretendiendo instalarse en la rotación de los Marineros de Seattle, el esforzado Paxton sin poder producir destellos, esperó hasta el 2017 para ser observado como algo interesante con un balance de 12-5 y 2.98 en 24 aperturas. Sin duda, una buena señal para Seattle. Sin embargo, al terminar el mes de abril en el 2018, Paxton con 1-1, presentaba un maltrecho 5.12 en carreras limpias realizando 6 inicios. ¿Cómo considerarlo confiable?

Sigue la cacería

Paxton supo reaccionar vigorosamente a ese inicio vacilante, logrando incluso completar los dos primeros juegos de su carrera y ahora deberá batallar por meterse entre Luis Severino y Masahiro Takada, quienes fueron los abridores 1 y 2 de los Yanquis en el 2018. En tanto Cashman continúa en busca de otro brazo, y se siente atraído por otro zurdo, Patrick Corbin quien estuvo con Arizona ganando 11 y perdiendo 7, mostrando 3.15 en carreras limpias y ponchando a 246 en 200 entradas. Tanto entre Agentes Libres como por negociación, Cashman está dispuesto escarbar profundo y soltar piezas. Su interés por J. A. Happ, otro zurdo sacado de Toronto, ganador de siete juegos sin perder con los Yanquis del 2018, es mayúsculo, sin perder de vista a Corey Kluber y Dallas Keuchel. Está consciente que solo con una fuerte rotación, los Yanquis pueden retar a los Medias Rojas, que no se cruzarán de brazos en busca de fortalecer pretensiones de seguir en el trono.