• Nicaragua |
  • |
  • |
  • Edición Impresa

Con su picheo soberbio de solo un imparable en siete episodios, Luis Mateo fue para los Indios del Bóer un lanzador indescifrable, mientras se erigía como la figura indiscutible de los Leones de León en la victoria 6-1, triunfo que les permitió empatar a los capitalinos en lo más alto de la tabla de posiciones.

La actuación de Mateo, quien había perdido sus dos primeras presentaciones, más el oportuno bateo de Dwight Britton, Adrián Moreno y Renato Morales garantizó a los felinos mejorar su récord a siete éxitos con solo dos reveses, mismos registros que el Bóer. Esta noche, en el Estadio Nacional Dennis Martínez, uno de los dos quedará solo en la cima de la Liga Profesional.

Ayer, apenas en el amanecer del encuentro y sin conectar un solo imparable, los Leones tomaron ventaja sobre los Indios. Fue en la primera entrada, cuando el abridor Leonardo Crawford le dio base por bolas a Brandon Leyton, quien avanzó a tercera producto de un error de Ronald Garth en tiro a la inicial buscando poner out a Benjamín Alegría, y anotó tras un batazo de Dwight Britton que propició una jugada de doble matanza. Atrás en el marcador, el Bóer intentó al menos empatar el desafío en la parte alta del tercer inning, pero con dos outs en la pizarra y dos corredores sobre las almohadillas, Javier Robles, quien entró al juego como sublíder de los bateadores, falló en un fácil elevado al jardín derecho.

Mateo, soberbio

Fue la tropa felina la encargada de mover nuevamente el marcador y lo hizo en el cierre del tercer capítulo. Justo cuando Crawford parecía retirar sin problemas el episodio colgando rápidamente los dos primeros outs, Alegría lo sacudió con un doblete y de inmediato Britton puso el 2-0 con un sencillo al bosque izquierdo. Una entrada más tarde, par de imparables de Ofilio Castro y Adrián Moreno produjeron la tercera anotación de los melenudos.

Mientras la ofensiva se mostraba cumplidora fabricando una ventaja tempranera, el abridor felino Luis Mateo silenciaba al poderoso club capitalino, manteniéndolo sin hits y propinándole siete ponches en las primeras cinco vueltas del juego.

El derecho dominicano extendió su dominio hasta el sexto episodio, sin embargo, en el séptimo, con dos outs y un corredor en posición anotadora, Ronald Garth lo descifró y con un imparable al jardín central acabó con el juego sin hit ni carrera, produciendo apenas la primera rayita de la Tribu. Mateo volvió en el octavo, pero un error del parador en corto Iván Marín sobre batazo de Janior Montes apresuró su salida. Se fue entre el sonoro aplauso del público en reconocimiento a su trabajo de siete innings, recorrido en el que admitió solo un hit, una carrera y ponchó a nueve rivales.

Renato da estocada

El operativo final de los Leones llegó en el parte baja de la sexta entrada. El relevista Noel Jarquín, quien había entrada en lugar de Crawford, salió tras recibir imparables consecutivos de Ofilio Castro y Luany Sánchez. En su lugar entró Shendell Benard, pistolero que pagó caro el haber llenado las bases golpeando a Adrián Moreno, pues el emergente y oportuno veterano Renato Morales lo estremeció con un triple barrebases que en ese momento reformó la pizarra a 6-0. El duelo finalizó 6-1, con Mateo como el ganador y Crawford como el perdedor.

Al cierre de nuestra edición, los Tigres de Chinandega y los Gigantes de Rivas empataban a seis carreras en diez episodios en el Estadio Yamil Ríos Ugarte.