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El carro nuevo que ganó en la Gala Olímpica la noche del sábado, no fue la única sorpresa  para Ana Vanegas, quien ya tiene la proa puesta rumbo a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.

Ana junto a Evideli González cuenta con un boleto para participar en la modalidad de dos remos largos femenino, en los Juegos Panamericanos de Lima 2019, aunque el rumbo de la ganadora de la Gala seguirá hasta los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.

Gerardo Álvarez, presidente de la Federación Nicaragüense de Remo (Feniremo), confirmó que este deporte ya tiene asegurado un wild card (invitación) para la cita en Tokio, el que sería entregado a Ana.

“Ana es una atleta muy esforzada, ella junto a Evidelia (González) ya están clasificadas por los Juegos Panamericanos de Lima. Ana incluso cuenta con un wild card (invitación) para asistir a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. Eso ya está confirmado”, explicó el presidente de Feniremo.

Este año Moisés Chamorro se convirtió en el primer remero pinolero en navegar por esas aguas, tras su actuación en los Juegos Olímpicos de la Juventud en Buenos Aires, Argentina. 

Arce tiene todo el mérito de haber visto y explotado el potencial de los atletas de remo nacional en su gran mayoría salidos de las Isletas de Granada. Este deporte consolidó su trabajo en los Juegos Centroamericano de Managua 2017, donde consiguieron el primer lugar por equipos con cinco medallas de oro, cuatro de plata y una de bronce.

“Ha sido un trabajo arduo y bello con estos muchachos, algo que me ha dado mucha vida. La verdad yo no he hecho mucho, lo que he puesto es un granito de arena, estos muchachos y sus familias son los que han hecho todo”, afirmó Álvarez.

El sueño de Ana

Por la emoción del momento, Ana Vanegas no tenía una idea clara de qué hacer con el carro nuevo que se ganó el sábado por la noche, al figurar como la atleta número uno en el ranking de la Gala Olímpica.

Ante la pregunta constantes de ¿qué vas hacer con el carro? Ana, quien vive en la isla El Arado, ubicada en las Isletas de Granada, se limitaba a responder con toda sinceridad, “todavía no sé, es que no me esperaba ganar este premio, no tengo ni idea de dónde lo voy a parquear”.

Ya con las aguas más calmadas, Ana confesó esa misma noche que estaba valorando dos opciones para su premio.

“Si lo conservo tendría que aprender a manejar, porque no sé”, dijo sonriendo. “La otra opción que tengo es venderlo y comprar una lancha con motor, para mí sería más útil porque vivo en una isla. En mi familia tenemos botes pequeños de remo con los que nos movilizamos, pero yo sueño con una lancha de esas grandes de motor que me permita ponerla a trabajar en turismo”, afirmó Ana.