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De pronto, como si se tratara de otro equipo, los Gigantes de Rivas salieron del fondo de la tabla de posiciones para tener ahora mayores opciones de clasificar a la postemporada, un giro al que se le daba pocas probabilidades, pero que ha sido posible gracias al accionar de un equipo que ha recobrado el entusiasmo y que anoche, por segundo juego consecutivo, superó a los Indios del Bóer al ritmo de Carlos Téller, quien agigantándose lanzó un juego completo de solo tres imparables, con lo que se erigió como la figura del triunfo sureño con marcador de 5-1. De tal manera que el conjunto dado por muerto, ha saltado de la tumba y amenaza con ir por más.

Téller no tuvo un gran inicio al darles bases por bolas a Bismarck Rivera y Juan Silverio, los dos primeros bateadores a los que enfrentó, sin embargo, tras el toque de sacrificio con el que Maikel Cáseres movió a posición anotadora a los corredores, ponchó al peligroso Jilton Calderón y dominó al líder de los bateadores Javier Robles. En el cierre del mismo primer episodio, el Bóer pagó caro su falta de agresividad, pues los Gigantes protagonizaron un ataque de cuatro carreras, las cuales fueron producto de un sencillo de Isaac Benard, base por bolas negociada por Wuillians Vásquez, los hits productivos de Luis Alen y Jimmy González, más el doblete impulsador de dos anotaciones de Ramón Flores, quien fue puesto out intentando llegar a la tercera almohadilla.

Puro picheo

La reacción de los capitalinos se produjo hasta en la tercera ronda, cuando Silverio abrió la tanda con doblete, avanzó a la tercera por un roletazo de Cáseres y anotó como resultado de un lento rodado por la intermedia conectado por Jilton. Los Gigantes intentaron responder en el cierre, pero no lograron llevar al home plate a Yosmany Guerra y a Vásquez, quienes habían recibido pasaporte cortesía de Fidencio Flores, el abridor del Bóer que estaba mostrándose muy distante de su mejor versión.

Sin embargo, tras ese primer tercio en el que lucieron titubeantes, Fidencio y Téller se trenzaron en un duelo de picheo que mantuvo el marcador 4-1 y que se extendió hasta el sexto inning, el último en el que tuvo acción el abridor de los Indios, cuya labor fue de cuatro carreras con cinco hits, cuatro ponches y tres bases por bolas. El tirador rivense, por su parte, logró mantener al Bóer tan silenciado que pudo trabajar las nueve entradas, forjando su primera victoria y convirtiéndose en el segundo tirador en lanzar un juego completo en esta campaña. Téller, que en el noveno escapó a la presión ejercida por el Bóer poniendo a dos corredores en circulación, admitió solo tres imparables, dio tres pasaportes y ponchó a tres rivales en una actuación memorable.

Última estocada

Cuando Fidencio Flores salió de juego, su lugar en el montículo fue ocupado por el novel tirador Ángel Obando, quien en la séptima vuelta resultó ileso pese a haber sido estremecido por doblete de Ramón Flores. No obstante, en el octavo le dio transferencia gratuita a Yosmany Guerra, quien alcanzó la intermedia por un lanzamiento descontrolado, arribó a la antesala por un elevado de sacrificio de Vásquez y llegó al plato remolcado por el imparable del encendido Luis Alen, poniendo en la pizarra del estadio Yamil Ríos Ugarte el definitivo 5-1.

Dramática victoria

Los Tigres de Chinandega parecían encaminarse a una cómoda victoria en el Estadio Efraín Tijerino Mazariego, sin embargo, los Leones de León vinieron desde atrás hasta empatar el juego a nueve carreras en la parte alta del noveno episodio. No obstante, en el cierre, el joven pelotero Leonardo Ortiz, que había adelantado a los de casa con un jonrón de tres carreras en el tercer capítulo, volvió a tumbar la cerca para dejar tendidos a los melenudos y guiar a su equipo al segundo lugar de la tabla de posiciones. El juego lo ganó Wilber Bucardo y lo perdió Jesús Garrido.