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Winston Guerrero no es de papel ni de cartón, es real. Es la nueva joya del boxeo nica, la cual debe cuidarse y ser pulida para posteriormente saltar de promesa a campeón mundial en un par de años. El muchacho derrotó a Kevin Traña por decisión dividida la noche del sábado en Baco Discoteca, en una guerra colosal de seis asaltos que levantó al público de sus butacas, provocando que llovieran los aplausos finalizado el enfrentamiento.

Guerrero y Traña le robaron el show a la campeona costarricense Hanna Gabriels, quien derrotó a la australiana Sara Dwyer, reteniendo el título 154 libras de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB). Winston ahora con un récord de 5-0 (3 nocauts) afrontaba su primera gran prueba contra un invicto como Traña (6-1-2, 4 nocauts) de más experiencia y en una categoría (115 libras) que no es la de Guerrero.

Asumió el riesgo Guerrero de tomar la pelea con solo 20 días de antelación para marcar la categoría. Aun así brindó una presentación extraordinaria, exhibió todo sus recursos: golpeo al cuerpo con clase, utilizando ese gancho de izquierda con la precisión de un cirujano, combinándolo con el cruzado arriba y golpes rectos.

Puro fuego

No hubo ni siquiera round de estudio, Traña se fue al frente, comenzando su ataque con la izquierda en cruzado o volado y después ejecutando el recto de derecha. El problema con Kevin es que solamente dispone de esos dos golpes, más allá de eso no tiene recursos, es un peleador con unas condiciones físicas inmejorables, pero muy parado y frontal. Todo lo contrario sucede con Winston, el muchacho sabe pelear en corto y a la media distancia, tira combinaciones largas de hasta cuatro golpes y hace muchísimo daño con ese gancho, así se llevó el primer asalto.

No obstante en el segundo round, Traña se envalentonó y castigó fuerte a Guerrero. Dos cruzados, izquierda y derecha le entraron con claridad al rostro de Winston, quien no solamente sobrevivió al vendaval, sino que respondió a la altura, contragolpeó a su rival y tuvo un cierre explosivo en el round, aunque no rescató el episodio.

Cierre electrizante

El tercero fue un round parejo, inclinado hacia Winston por una nariz. Un llamado de atención de Onofre Ramírez por un golpe bajo intencional, provocó que Guerrero frenara su ataque a los bajos. Inexplicablemente le sacó de concentración y solamente tiró dos ganchos de izquierda en el round, enfocándose en disparar golpes a la cabeza de Traña que siguió parándose fuerte, conectando varios bombazos, no obstante, los cierres fueron claves, allí se desinfló y pagó el precio de la derrota.

En los últimos tres rounds, Winston clarificó su victoria. Hizo una mínima variante, peleando en algunos momentos a media distancia y metiéndose a la zona corta cuando era necesario. Su triunfo por decisión dividida refleja que sí fue un combate cerrado, pero con un resultado justo. La esquina de Traña quedó insatisfecha y alegó que les robaron la pelea.

Es un hecho que habrá revancha. Winston se ofreció a dársela a su rival, pero en 112 libras. “No pienso subir a 115 otra vez, no es mi categoría, me dieron 20 días para entrenar apenas, y en una segunda pelea voy a imponer mis condiciones. Será en mi peso, con más tiempo de preparación puedo ganar con claridad”, dijo.

En otros resultados, Edwin Tercero venció a Franco Gutiérrez por decisión dividida en 126 libras. Byron Castellón derrotó a Nelson Luna por unanimidad. Eusebio Osejo se impuso al costarricense José Pérez por decisión dividida.