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Una Copa se defiende con el corazón en los dientes, derrochando sudor y mostrando la necesaria destreza para darle forma a una victoria rotunda. Esa fue la consigna azulgrana desde que sonó el silbato mientras se quitaba la soga del cuello, y con una arremetida de seis goles, borraba ese 2-0 construido por el Sevilla en la primera batalla, limitado en el Nou Camp, a solo un gol, el de Guillermo Arana, inútil frente al enfurecimiento de un Barcelona desbordado.

La falla de Éver Banega ejecutando un penal cometido por Piqué en el minuto 27, que hubiera establecido un empate 1-1 respondiendo al penal que le hicieron a Messi cobrado por Coutinho a los 12 minutos, fue clave en el naufragio del Sevilla. Con Messi, el gran ausente en la derrota por 2-0 moviendo los hilos, Jordi desequilibrante e incisivo en la recta final, entregando dos pelotas de gol, Suárez suelto, y Coutinho empeñado en lavarse la cara un poco después de ser sometido a críticas implacables, el Barsa se estableció en la cancha con un 62 por ciento de posesión y multiplicando remates.

Agresión destructiva

Rakitic estiró la diferencia 2-0 en el minuto 30, recibiendo de Arthur en profundidad y golpeando el balón con su derecha. Al finalizar el primer tiempo, el Barcelona tenía niveladas las cifras y con mejores proyecciones.

Las intenciones del Sevilla por mostrar atrevimiento, fueron golpeadas severamente por goles consecutivos de Coutinho en el minuto 52, de cabeza, sobre centro de Luis Suárez, y el de Sergi Roberto, apenas un minuto después, desde el ombligo del área aprovechando la asistencia de Lionel Messi. El 4-0 tenía en ese momento el peso de una lápida para el Sevilla, pero el gol de Guillermo Arana, tomando una pelota entregada por Banega en el minuto 66, reactivó la intriga en vista de la importancia del gol marcado como visitante. Eso obligó al Barsa a seguir multiplicando esfuerzos.

El gol de Luis Suárez con pierna derecha recibiendo un trazado de Jordi Alba en el minuto 88, fue calma nervios en el Nou Camp aumentando 5-1, y Messi sentenció el partido 6-1 con un gol de zurda, también asistido por Jordi en el minuto 92.

¿El verdadero Barsa?

Estas actuaciones contradictorias del Barsa, pasando del Dr. Jekyll a Mr. Hyde, impiden tener una idea de qué esperar en su funcionamiento, quizás enloquecedor hasta para el propio Valverde, quien mueve las piezas sobre el tablero de las posibilidades con la confianza de disponer de suficiente personal competente, y sufre traspiés que lo complican todo, lo cual es grave con los octavos de la Champions en la vuelta de la esquina…Frente al Sevilla, necesitado de hacer valer su autoridad como local lo más pronto posible, el Barsa se adelantó con un penal un poco discutible a Messi, que cedió la ejecución a Coutinho como para revitalizarlo, se quitó una pesada carga cuando Banega falló su disparo desde los doce pasos que empataba el juego, y luego, sin cadenas, se desbordó con furia, arrasando con el Sevilla, que al caer el telón, no sabía por dónde salir en el Nou Camp. ¿Será este el verdadero Barsa? La duda está ahí.