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Así como sobrevivió en su duelo con el joven Mariscal de los Chiefs Patrick Mahomes, el veterano gladiador que está estirando su “eternidad”, Tom Brady de los Patriots, resistió y se impuso en la batalla con otro joven león de afiladas garras, como lo es Jared Goff de los Rams.

Sin un pase de touchdown, una intercepción y 14 entregas no completas en 35 intentos, Brady, que contó con una excelente protección para disponer de tiempo y espacio, registró un cierre con su estilo de mando, con progresión de balón garantizada hasta acercar a solo dos yardas, la posibilidad concretada del touchdown de Sonny Michel, para que los Patriots, quebrando un empate tan extraño como ofensivamente anémico, 3-3, se coronaran con victoria por 13-3.

Frente a un Goff extremadamente ansioso de brillar en el momento apropiado para proyectarse hacia las estrellas, pero aún verde, Brady superó emocionalmente las irregularidades mostradas en la primera mitad, y aunque no pudo agregar otro reconocimiento como Más Valioso, en vista de la actuación cumbre de Jules Edelman con 10 atrapadas y 141 yardas, dejó constancia de lo que todavía puede ofrecer, sin la intensidad de su etapa de esplendor. A los 41 años en un deporte tan desgastante, no puedes ser el mismo. Ni siquiera Tom Brady puede contradecir eso. El nivel de leyenda, te hace merecedor de un inmenso respeto, prácticamente intocable.

Imágenes contrastantes

Las imágenes de final de juego, como es natural, eran contrastantes: Brady mostraba sus ojos brillantes y su dentadura reluciente levantando su brazo derecho, en tanto Goff no salía de su aturdimiento, seguramente masticando rabia al recordar dos momentos cruciales: no ver a tiempo el desmarque de Brandin Cooks en el tercer tiempo antes del 3-3 y realizando la entrega larga, favoreciendo la llegada de Jason McCourty impidiendo el touchdown que volteaba la pizarra, y luego, siendo víctima de la intercepción de Gilmore sobre pase a Cooks en el tramo final del partido. Goff, con cara de gran futuro, no quería ver sus cifras: 19 de 38 pases completados y proporcionando solo 52 yardas de avance en la primera mitad.