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No más lamentos por la pérdida de Cristiano. No hay otro hombre de área como él, pero se fue y no volverá. Al menos por ahora. Sin embargo, el Real Madrid luce casi tan restaurado como el David de Miguel Angel.

Está Vinicius, ese joven brasileño de 18 años inyectándole vitalidad y atrevimiento, y Reguilón amenazando seriamente a Marcelo, y Lucas Vásquez cada más suelto y penetrante, exigiendo su permanencia a lo largo de los 90 minutos, y Benzema que desequilibra, fabrica espacios y juega como una pieza al servicio del engranaje.

Este es un Real Madrid diferente al que estaba transformado en un equipo decepcionante. Ramos sigue siendo el obelisco atrás, Modric un General en el medio, y el resto de cracks atrapados por el contagio de la resurrección.

Barcelona no pudo descifrar al Bilbao. EFE/ END

Vencedor del Atlético 3-0 en el derbi madrileño, el equipo de Solari –ahora genial- ha saltado al segundo lugar y queda mucho camino que recorrer. Es un Real Madrid que gruñe, muerde y crece jugando bien.

ASI FUE LA BATALLA

La agilidad y osadía inicial del Atlético, fue calmada con el gol de Casemiro en un alarde de control muscular para rematar con derecha en el minuto 16.

La entrega de Vinicius a Lucas en el 20 pudo aumentar, pero fue Giezmann, recibiendo de Ángel Correa, quien hizo pasar entre las piernas de Courtois un balón que siguió hasta las redes nivelando la pizarra 1-1 a los 25 minutos.

El penal cometido por Giménez tratando de frenar a Vinicius en el minuto 42, fue cobrado con precisión por Ramos, fuerte, rasante, junto al poste izquierdo, adelantando sl Real 2-1 antes de la pausa.

En el 54, el VAR anula por milímetros un gol de Morata elevando la pelota sobre Courtois y el probable 2-2 se esfuma, con intentos fallidos de Griezmann y Giménez, antes que Bale, posterior a un cabezazo de Benzema muy próximo al gol, marcara el 3-1 definitivo  los 74, rematando con zurda un trazado de largo y certero de Modric.

Indiscutible el triunfo del equipo de la realeza y su proyección, obliga al Barcelona que empató 0-0 con el Bilbao, a no perderlo de vista por el espejo. La distancia es de seis puntos 51-45, y el Atlético a siete.

ASÍ FLAQUEÓ EL BARSA

En el Estadio de San Mames, el Barcelona sin Jordi y sin Arthur, con Messi sin excederse, Dembelé entrando al tanteo y Coutinho intentando reencontrarse, se vio forzado a un empate 0-0 con el Bilbao, que exigió constantemente al arquero alemán Ter Stegen, para mostrar su efectividad en esa mezcla de anticipo, reflejos y contorsiones musculares.

El Bilbao dispuso de mejores oportunidades en tanto el ataque azulgrana con Suárez moviéndose entre la desesperación, era reducido a dos tiros hacia puerta, uno de ellos, cuya mejor ejecución fue un disparo al horizontal no válido por fuera de juego de Semedo.

El Barcelona realizó un intento de tomar las riendas en el segundo tiempo, pero no logró iluminarse mientras el tiempo transcurría con Ter Stegen saliendo a achicar, despejando y lanzándose, para evitar el tan ansiado gol perseguido por el Athletic. El fin de semana, el Barcelona se mide con el Valladolid y el Real con el Girona.