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Tiene que ser revitalizador para el beisbol nicaragüense, la inclusión de Jilton Calderón y Elmer Reyes en el All Star de la reciente Serie del Caribe. El sorprendente y resonante triunfo de Panamá, derribando los cálculos previos, ha sido posible con el “sabor a pinol”, el bateo, la agresividad y el crecimiento de Jilton y Elmer, más el esfuerzo proporcionado por los tiradores Carlos Teller y Ernesto Glasgow. Esto hace que los reflectores retrocedan en busca del recuerdo de David Green, el primer nica All Star en 1985, hace 34 años, jugando para los Tigres de Licey, equipo dominicano con el soporte de suficientes big leaguers, la mayoría de ellos comenzando a proyectarse en la Gran Carpa. 

¿Qué tanto hubiera brillado David Green en la Serie del Caribe de 1981 con los Yaquis de Obregón?…Esa será por siempre una especulación inútil. En ese año, el artillero pinolero que trataba de abrirse paso en la pujante organización de los Cardenales, había resultado campeón bate de la Liga Mexicana del Pacífico, pero una huelga de peloteros que demandaban mejores incentivos, canceló bruscamente el evento y Green quedó en el círculo de espera, frustrado, justamente cuando podía mostrar lo mejor de su material, al estar atravesando un gran momento.

Rumbo al All Star

Cuatro años más tarde, en 1985, militando con el poderoso equipo dominicano, Tigres de Licey, Green ofreció un llamativo esfuerzo en el Clásico del Caribe, por lo visto intentando justificar el haberse visto involucrado en un ruidoso canje por Jack Clark, y con porcentaje de .285 puntos, 3 empujadas, 3 hombres eliminados en las bases, dos de ellos en el plato con sus certeros disparos desde el jardín derecho, y una excelente cobertura, fue seleccionado para el All Star de esa Serie que ganó su equipo. George Bell también de los Tigres y Chris Jones de los Tomateros mexicanos completaron aquel outfield estelar.

En el 85 Green llegó a Mazatlán con los Tigres de Licey, bateando quinto detrás de Jorge Bell y Glenn Davis en un line-up que también incluía a Tony Fernández, José Uribe y Ralph Bryant. El nica mostró gran velocidad y potente brazo como jardinero derecho, sacando a dos hombres en el plato con disparos certeros y otro en tercera base. Además, incluyan entre sus hits un jonrón, un doble y un triple, con tres en un juego. Cifras en mano, una actuación debajo de la registrada por Elmer Reyes, quien pudo ser el Más Valioso del evento regional con .368 puntos, consecuencia de 7 hits en 19 turnos, 2 dobles, un jonrón, 3 anotadas y 5 empujadas.

La Serie de Rigo 

Lamentablemente, en la década de los años 60, con Cuba fuera de combate por determinación propia, rechazando el profesionalismo y Nicaragua buscando espacio y mostrando una potente liga cargada de figuras, entre las que estaban nuestros cuatro grandes: Duncan Campbell, Rigo Mena, Willie Hooker y René “El Ñato” Paredes, las Series de Caribe fueron canceladas después de 1960, restableciéndose en 1970, cuando el profesionalismo había desaparecido en casa.

Durante esa pausa, el inventó de una Serie Interamericana estuvo funcionando en los años 62 y 63, y en 1964, Nicaragua fue la sede con los Tigres del Cinco Estrellas, juntando a Rigo, Duncan y Willie, más el brillo de los importados, coronándose al derrotar dos veces por 9-8 y 4-3 a los Senadores de San Juan de Puerto Rico, que llegaron con dos futuros miembros de Cooperstown, Roberto Clemente y Orlando Cepeda, más José Pagán, Horace Clarke, Deacon Jones, Juan Pizarro, Luis Arroyo, el cácher McNerty y Reinaldo Olíver, quien resultó Campeón Bate. El pinolero Rigo Mena fue el Más Valioso, superando también en duelo de campo corto a Pagán, Dagoberto Campaneris y Gil Garrido. Para quienes la vimos, una serie inolvidable.