•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Cuando Rodolfo Moraga pisó la grama del estadio Yamil Ríos Ugarte para la primera sesión de entrenamientos del equipo de Rivas en enero de este 2019, sintió que volvía a nacer. Con cada paso que daba dejaba atrás el miedo anidado en su corazón y despejaba las dudas que rondaban su mente por su condición física.

Habían pasaron casi cuatro años desde que Moraga perdió su pierna izquierda en un accidente de moto, del que nunca se encontró un culpable y que lo obligó a dejar en 2016 el puesto de mánager del conjunto sureño en el Campeonato Nacional de Beisbol Superior, Germán Pomares.

La noche del 29 de mayo de 2016 quedó marcada para siempre en la mente de Moraga, quien desde entonces debió acostumbrase a una nueva vida, muchas veces frustrante y llena de desafíos constantes. El timonel siempre mantuvo presente su sueño de retomar el cargo de mánager de la tropa sureña, algo que sabía no podía ocurrir, a causa de su impedimento físico.

El empeño mostrado por Moraga en el proceso de recuperación y el avance que logró para movilizarse con mayor libertad gracias al uso de prótesis, se verán recompensados esta temporada del Germán Pomares, al  convertirse en el primer timonel en dirigir con un impedimento físico.

“Fito”, a como es conocido el timonel sureño, sigue siendo el mismo de siempre. No ha perdido ese carisma que lo mantuvo por casi tres años en el cargo de timonel del equipo de Rivas en el Pomares, ganando el cariño y el respeto de los peloteros de la escuadra bajo su mando.

Por el momento, Moraga se desplaza apoyado en un par de muletas, aunque en los días previos al arranque del Pomares ha estado en Managua gestionando en el hospital Aldo Chavarría una nueva prótesis que le permita mayor movilidad.

Aceptar su nueva vida sin una de sus piernas “fue muy duro”. Carlos A. Montealto/END

“Cuidado y me ven hasta dirigiendo en la tercera base”, dice con su natural optimismo.

La prótesis que utilizará Moraga tiene partes flexibles para facilitarle comodidad y movilidad, aunque —según sus palabras— “es bastante pesada”, al rondar las 12 libras.

Ese es apenas uno de los retos que le espera a “Fito”, quien también deberá hacerle frente a los largos viajes y a los complicados accesos en algunos estadios de Nicaragua, que no brindan las condiciones para personas con discapacidad física y menos para un mánager con prótesis en una pierna.

“El primer estadio que se me vino a la mente que iba a tener dificultades para entrar fue el de Carazo, ya que no tiene una entrada como la de los estadios de León y de Rivas. Para entrar al terreno en Carazo hay que cruzar las gradas. Yo me estoy preparando mental y físicamente para todos esos retos. A la junta directiva del equipo de Rivas les pedía que me pusieran a un acompañante para los viajes, con esta persona y mi prótesis será un poco más fácil hacer mi trabajo”, comentó Moraga.

Más apoyo del cuerpo técnico

En la última semana de enero, Rivas se presentó a Managua para sostener dos partidos de fogueo contra el conjunto de los Dantos en el estadio Jackie Robinson, del Instituto Nicaragüense de Deportes (IND). Ahí fue posible ver a Moraga, atento a lo que pasaba en el juego, entrando en calor de cómo funcionará con su cuerpo técnico desde este 15  febrero, cuando arranque el Pomares.

De momento, Moraga explica que para realizar sus funciones se apoyará más en su cuerpo técnico, conformado por Adolfo Álvarez, Milton Villagra, Adalid López, Ernesto Henríquez y Eddy Obregón.

“Hablé con ellos y les dije que voy a necesitar más de su respaldo. Ellos no ven inconveniente en eso”, afirmó el timonel sureño.

“La verdad es que no esperaba volver a dirigir este año al equipo de Rivas, yo tenía la ilusión de que iba a tener la oportunidad de estar al frente de este conjunto dentro de dos años, ya cuando manejara bien mi prótesis. Pero le agradezco a Dios por mantenerme con vida y con salud, y a la junta directiva por darme esta oportunidad. Siempre ha sido mi sueño estar con este conjunto, acepté el reto porque esto es lo que a mí me encanta”, aseguro Moraga.

¿No la pensaste mucho cuando te ofrecieron dirigir otra vez al equipo de Rivas?

“En un primer momento sí la pensé, sentía que todavía no estaba preparado porque yo quería salir al terreno con mi prótesis, sin ayuda de un bastón ni nada. Pero sé que puedo dirigir desde el banco (del dogout)”.

La noche del 29 de mayo de 2016 quedó marcada para siempre en la mente de Morag. Carlos A. Montealto/END

Su nueva vida

Aceptar su nueva vida sin una de sus piernas “fue muy duro”, afirmó Moraga, al recordar esos primeros momentos cuando tomó conciencia de lo que había pasado tras su accidente.

No solo su cuerpo requirió de atención una vez que inició el proceso de terapia en el hospital Aldo Chavarría, en Managua, sino que su mente debió encontrar la paz para volver a sentirle gusto a la vida.

“Todo el mundo piensa que ponerse una prótesis es como ponerse un zapato o un calcetín, es algo bien difícil. Tu cuerpo a veces rechaza esa prótesis, porque es algo extraño que no es una parte tuya. En mi caso hay ocasiones que hasta me pone de mal humor cuando sé que debo ponerme la prótesis, pero es algo que tu cuerpo se debe adaptar. Con la prótesis nunca me he caído, pero sin ella sí. Los doctores me explicaron que hay algo que se llama pie fantasma, en el que uno piensa que todavía tiene su pierna. Eso me ha ocurrido. Una vez me caí al levantarme de la cama, pensando que tenía mis dos piernas y me caí”, comentó Moraga.

“Uno no puede decir que el mundo se acabó. Hay que insistir y luchar. Es una nueva etapa de mi vida. Volví a nacer. Todo lo llevo con calma, primero acepté este reto como mánager, lo segundo es mantener el equipo con armonía y llevarlo a la final. Esto es un reto muy personal, no tener una parte de mi cuerpo no me va a impedir para nada ser mánager. Tengo la ventaja de tener un buen equipo de trabajo, que me está apoyando. Quiero demostrar que mi conocimiento está allí y que nada es imposible”, reiteró “Fito”.

El problema de los estadios

La gran mayoría de los estadios de beisbol en Nicaragua son una sombra de épocas pasadas. Han tenido constantes remodelaciones y mejoras, pero casi nunca se piensa en las personas con capacidades diferentes.

El nuevo estadio Nacional Dennis Martínez brinda facilidades para el acceso de personas en silla de ruedas y además cuenta con áreas exclusivas para que puedan presenciar los partidos. Pero en la gran mayoría de parques de pelota a nivel nacional, estas condiciones son nulas.

Según comentó David López Sevilla, presidente de la Federación Deportiva del Comité Paralímpico Nicaragüense (Fedcopan), la falta de condiciones para personas discapacitadas en los estadios de beisbol es algo generalizado, con un poco más de facilidades en las nuevas instalaciones para otros deportes, que se están edificando o remozando.

 Rodolfo Moraga. Carlos A. Montealto/END

“Como Fedcopan, hemos hecho visitas a algunos de los gimnasios nuevos que se han construido en Nicaragua y hemos hecho algunos aportes para facilitar el acceso a personas con discapacidad, pero no solo a las personas en silla de ruedas, también a los no videntes y a las personas con discapacidad superior. Pero en la mayoría de los estadios de beisbol hay pocas facilidades para las personas con discapacidad”, aportó David López Sevilla.

“Pero no es solo el acceso a los estadios, hay que pensar en los servicios higiénicos para las personas en silla de ruedas, para las que las falta un brazo o que utilicen muletas o alguna prótesis. Constantemente recibimos comentarios de personas que nos dicen de la falta de condiciones para ellos en los estadios, lo único que podemos hacer es tramitar su queja a las instancias correspondientes, que pueden dar respuesta a sus quejas”, agregó.