• Londres, Inglaterra |
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La actitud del arquero español Kepa Arrizabalaga, negándose a ser sustituido en la prórroga de la final de la Copa de la Liga (ganada por el Manchester City en los penales 4-3), ¿es señal de que el cuestionado Maurizio Sarri ha perdido el control del vestuario del Chelsea?

Por si no tenía pocos problemas el técnico italiano, en el disparadero por los últimos malos resultados de los Blues, este domingo tuvo que enfrentarse ahora a la rebeldía de su joven arquero español, de solo 24 años y fichado del Athletic el pasado verano (boreal).​

Sarri, no obstante, trató de quitar importancia a lo sucedido y lo calificó de "gran malentendido" en la conferencia de prensa posterior al partido.

Con el marcador inicial 0-0 y a tres minutos para llegar a los penales, Kepa ataja un peligroso disparo del delantero argentino Sergio Agüero, pero queda tendido en el suelo, aparentemente con un problema muscular.

El portero es atendido por los servicios médicos del Chelsea, al tiempo que Sarri pide al arquero suplente, el veterano argentino Willy Caballero, de 37 años, que se disponga a ingresar en la cancha.

Gestos de desaprobación y amago de marcharse

Pero una vez recuperado, Kepa dice a su banquillo que se encuentra bien y que puede continuar jugando. A pesar de ello, Sarri le da indicaciones de que abandone el campo.

En ese momento comenzó una secuencia insólita que duró más de dos minutos: Sarri y su segundo Gianfranco Zola pidiendo desde la banda a Kepa que se retire, mientras el arquero se niega con gestos ostensibles a abandonar la cancha.

"Creí que tenía un problema y que necesitábamos un cambio. No lo descubrí (que Kepa no estaba lesionado) hasta que el médico me lo dijo en el banquillo unos minutos después", señaló Sarri tras el partido.

Una situación esperpéntica y extraña se vivió en el estadio de Wembley cuando Maurizio Sarri intentó cambiar a Kepa Arrizabalaga para meter a Willy Caballero con la vista puesta en la tanda de penaltis contra el Manchester City.

"Fue un gran malentendido. Pensé que el portero tenía calambres y que no sería capaz de estar en los penales, pero el problema no era de calambres y estaba apto", insistió el técnico.

Y durante ese tiempo, Caballero, vestido de corto, en la zona de cambios esperando a que se realizase una sustitución que al final no se llevó a cabo, provocando que Sarri comenzara a hacer aspavientos: casi se arranca la sudadera e hizo amago con marcharse a los vestuarios.

"Sólo quería volver a tranquilizarme", respondió Sarri, que cuando fue preguntado si Kepa había desobedecido sus órdenes insistió.

"Él pensó que le cambiaba por un problema físico y él dijo que no tenía problemas físicos, por lo que estuvo bien".

No obstante, "tengo que hablar con él pero solo para clarificar la situación porque es ahora cuando lo entiendo todo bien", concluyó.

La escena surrealista vivida en Wembley llamó la atención incluso de sus rivales. "Nunca había visto nada igual", dijo el capitán del City Vincent Kompany.

"Desearía poder hacerlo yo mismo cuando no quiero que me cambien", añadió con sorna.

Caballero dio un título al City en los penales

Kompany recordó, además, que Caballero, exjugador Citizen, "es bueno en los penales y cuando ganamos este torneo contra el Liverpool estuvo tremendo" deteniendo tres de los cuatro lanzamientos de los Reds (en 2016), por lo que el Chelsea podría haber jugado "con ese aspecto mental", dijo el belga.

Acabada la prórroga, y en los momentos en los que se decidían los lanzadores de los penales, técnico y portero no mantuvieron ninguna conversación y Kepa fue finalmente el que participó en la tanda decisiva desde los once metros.

Kepa detuvo el lanzamiento de Leroy Sané, pero los aciertos de Ilkay Gündogan, el 'Kun', Bernardo Silva y Raheem Sterling dieron el título al City frente a un Chelsea en el que fallaron en la tanda decisiva los brasileños Jorginho y David Luiz.

El legendario jugador del Chelsea John Terry, ahora comentarista de televisión, instó a Sarri a resolver de inmediato la situación.

Una situación esperpéntica y extraña se vivió en el estadio de Wembley cuando Maurizio Sarri intentó cambiar a Kepa Arrizabalaga para meter a Willy Caballero con la vista puesta en la tanda de penaltis contra el Manchester City.

"Será interesante ver si Kepa juega el próximo partido. Si estuviera en el vestuario, esperaría a que entrara el entrenador y lo tratara de resolver de inmediato", aconsejó.

La respuesta llegará dentro de tres días, el miércoles, cuando el Chelsea reciba en Stamford Bridge al Tottenham (20H00 GMT).