•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Web

Abrirse paso desde las Ligas Menores apartando obstáculos que parecen multiplicarse en busca de instalarse en un staff de Grandes Ligas, es un reto cada día más difícil para cualquier joven tirador, atravesando diferentes tipos de complicaciones. Incluso Vicente Padilla que viajó hacia las estrellas a bordo de un tren bala, lo sabe. También el dominicano Luis Severino, sometido en Las Mayores a 2 años bajo observación, 2015 y 2016, con registros de 5-3 y 3-8, y el mexicano Julio Urías, promocionado como la nueva versión de Fernando Valenzuela, quien ha realizado tres intentos sin crecer después de debutar antes de los 20 años…

El derecho nicaragüense de 24 años Jonathan Loáisiga, un impresionante golpeador de puertas en la Gran Carpa en el 2018 con un picheo de cinco ceros, tres hits y seis ponches contra los Rays de Tampa, agregando en su tercer inicio frente a los Filis, la extensión de un no hitter hasta el sexto inning, está batallando por mantenerse en el radar del mánager Yanqui Aaron Boone,  cuando seleccione a los 25 peloteros que estarán con los Yanquis al levantarse el telón.

Jonathan Loáisiga, el primer nicaragüense con los Yanquis.  Archivo/END

A la caza de un espacio

La primera señal enviada por Jonathan en esta etapa de entrenamiento ha sido alentadora: dos ceros sin hit ni carrera con dos ponches frente a los Rays de Tampa en una victoria por 8-5. Después de ganar dos veces en el 2018, el nicaragüense perdió dos meses de actividad a consecuencia de una lesión en el hombro. Regresó con cautela y a lo largo de cinco relevos en el mes de septiembre, mostró un 10.80 en efectividad.

Ahora restablecido, tiene que impresionar lo suficiente en el entrenamiento para poder fortalecer su pretensión. Jonathan es más visible como abridor que como relevista, y aún sin quedar en el roster, debe permanecer a la expectativa por las dudas que rodean a varios de la rotación: la rodilla gimiente y el desgaste de Sabathia, el hombro de Masahiro Tanaka y molestias que limitaron a 160 entradas a James Paxton, abren interrogantes a la orilla de los brazos de Severino y J. A. Happ, quien supo responder a las necesidades de los Yanquis en el cierre del 2018 para poder llegar a los 100 triunfos.

El joven tirador está saludable de su brazo de lanzar. Archivo/END

Se tiene confianza

Jonathan, un firme creyente en su posibilidad, está peleando por llamar la atención junto a Luis Cessa, Domingo Germán y en menor medida Domingo Acevedo y hacerse merecedor a un lugar entre los 25…Antes de ser llamado el año pasado, Loáisiga había atravesado varias dificultades en su brazo de lanzar, lo que le impidió sacarle provecho para evolucionar a las temporadas del 2014 y 2015 en Las Menores.

Para remate después de una breve aparición en el 2016, fue sometido a la operación Tommy John y reapareció en Doble A con balance de 3-1 y 3.93 en nueve aperturas. Con el picheo yanqui en problemas antes de las adquisiciones de J. A. Happ y Lance Lynn, el derecho pinolero asomó impresionando, hasta que fue detenido por el hombro…Obviamente está listo para tomar un lugar en cualquier gestión, ya sea abriendo o relevando, pero el bullpen está superpoblado con Chad Green, los lanzallamas Betances y Chapman, Zach Britton y el recién adquirido Adam Otavino. Todo se ve difícil para Jonathan, pero si continúa apretando tuercas en este entrenamiento, quizás pueda volver a abrir puertas.