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Una pelea contra un campeón del mundo o contra cualquier otro boxeador sin título en juego, todavía no hay nada definido en torno al regreso al ring de Román “Chocolatito” González, quien este martes, en el gimnasio Roger Deshón, realizó su primera sesión de sparring desde que fue operado de la rodilla derecha en noviembre del año pasado.

Román cruzó disparos por cuatro asaltos contra Wiston Guerrero, en una sesión de trabajo, cuyo principal objetivo era constatar el grado de recuperación de la rodilla derecha del boxeador pinolero.

“Sentimos que este año será de muchas bendiciones, así lo hemos declarado en el equipo de trabajo, hemos nombrado este 2019 como el año de la recompensa, un año en el que Román se va a reivindicar dentro de su categoría”, aseguró Carlos Blandón, apoderado del “Chocolatito”.

“Román va tras esa corona”

 “No podíamos hacer ninguna negociación sobre la próxima pelea de Román porque primera teníamos que ver como respondía la rodilla, hoy (ayer) vimos que está bien. Próximamente estaremos negociando su siguiente pelea, hay muchos campeones que desean enfrentar a Román, no tenemos preferencia por ningún rival, el que venga será bienvenido y el que tenga el título que lo cuide mucho, porque Román va tras esa corona”, aportó Blandón.

De momento, el equipo de trabajo de Román aspira a concretar este 2019 al menos dos peleas, sin definir todavía si la primera de ellas será de título mundial.

“No estamos obviando la opción de ir directamente a una pelea de título, sobre todo si se presenta la oportunidad. Con la negociación y las condiciones óptimas tomamos la pelea de título y si tenemos que hacer una de preparación antes de una pelea de campeonato, también la vamos a tomar, lo importante es que Román tenga plena confianza en su físico. Este año aspiramos a un mínimo de dos peleas”, señaló Blandón.

Sobre su sesión de guanteo, Román señaló: “me sentí bien, este fue mi primer guanteo desde mi operación, aunque me he mantenido entrenando en un gimnasio. La rodilla la siento en un noventa por ciento, cuando se tiene tiempo de no correr, la rodilla se siente como entumida, pero irá tomando ritmo”.