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  • AFP

Un espectáculo en un Camp Nou lleno "hasta la bandera", con unos 92.000 asistentes, coronó hoy las celebraciones de los tres títulos obtenidos esta temporada por el equipo del FC Barcelona de fútbol, dirigido por Pep Guardiola. Después de que entre 750.000 personas, según la Guardia Urbana, y un millón, según la prensa local, dieran un recibimiento apoteósico por las calles de Barcelona a los jugadores que la víspera lograron la tercera copa de Europa al destrozar al Manchester United en Roma (2-0), los héroes fueron ovacionados en su estadio.

El Camp Nou quedó a oscuras, hasta que los jugadores fueron entrando de uno en uno, cerrando el desfile Carles Puyol y Andrés Iniesta con una copa, Xavi Hernández y Víctor Valdés, con la segunda y el entrenador Pep Guardiola y su asistente Tito Vilanova con el tercer trofeo, el logrado la víspera. "Ayer (miércoles) se cumplió un sueño y hoy es un dia histórico", dijo el speaker, que hace 50 años que oficia en el club, para sintetizar la situación.

"Es un sueño hecho realidad", dijo el capitán Puyol. "Nunca ningún equipo español tuvo un triplete", señaló Gerard Piqué, que ya ganó la temporada pasada la Liga de Campeones con el Manchester United. "No podéis imaginar lo que estoy viendo desde aquí abajo. Lo que hemos vivido por las calles es increíble... gracias a todos", empezó diciendo Guardiola y aclaró que "hoy no voy a elogiar mucho a los jugadores porque se lo van a creer demasiado, pero si quiero felicitar y agradecer a los hombres de marrón" (el servicio técnico).

"Aquí están las tres, pero vamos a seguir. Muchas gracias. Visca (viva) el Barça y visca Cataluña", dijo el argentino Leo Messi y el camerunés Samuel Eto'o añadió que "durante toda la temporada mi única preocupación era arrancarles una sonrisa, espero haberlo conseguido". "Estoy muy orgulloso de pertenecer en este equipo, el mejor del mundo, siempre estará en mi corazón", dijo el mexicano Rafa Márquez, mientras que el francés Thierry Henry reconoció que "es la copa que me faltaba... ahora puedo decir que finalmente después de un año que lo hemos pasado muy mal, ahora puedo decir que soy culé".

Centenares de miles de barceloneses invadieron hoy las calles de la ciudad para dar un recibimiento multitudinario y caluroso a los jugadores del Barça, que volvían de Roma con la Copa de Europa en sus maletas, tras derrotar al Manchester United (2-0). Los héroes de Roma empezaron su desfile hacia medio día (hora local) en un autobús con los colores "blaugranas", ante una multitud que los esperaba a lo largo y ancho de la ciudad con banderas del club y catalanas.

Los jugadores aparecían con rostros felices, pero con evidentes signos de cansancio, no sólo por haber disputado un partido la víspera sino por los festejos celebrados en el Trastevere romano hasta altas horas de la madrugada. Luego de un recorrido de ocho kilómetros por las principales arterias de la ciudad, el autobús se dirigió al Camp Nou, donde tras los saludos de rigor tuvieron lugar una serie de conciertos para celebrar con una auténtica fiesta de luz y color hasta medianoche.

Unos 100.000 aficionados habían celebrado la noche anterior el triplete de títulos, histórico en el Barça (Liga, Copa del Rey, Liga de Campeones), pero la fiesta terminó con violencia iniciada por un centenar de radicales que se dedicaron al vandalismo. La policía autonómica tuvo que intervenir, lanzando gases lacrimógenos y balas de goma, según los medios. En total 119 personas fueron detenidas y 153 resultaron heridos, informó la policía local.