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El País, España

Nadie, ni dentro ni fuera del Olímpico de Roma, cuestionó la superioridad del Barcelona. Ni siquiera Alex Ferguson, que cambió diametralmente su habitual discurso de la Premier, donde se suele escudar en la actuación de los árbitros para justificar los malos resultados. Poco dado a los halagos, el entrenador del Manchester asumió la derrota con la entereza de un sir: “Ganó el mejor equipo de la noche”.

Acostumbrado a que nadie le tosiera, el Manchester bajó los brazos cuando Eto’o sorprendió a Van der Sar. “El primer gol nos ha matado. Habíamos arrancado de forma brillante, pero a partir de ese momento nos pusimos nerviosos”, prosiguió Ferguson.

“Las finales son para ganarlas. Lástima de que fallásemos nuestras oportunidades... Si Cristiano hubiese metido su lanzamiento de falta, poco antes del gol de Eto’o, estaríamos hablando de otra cosa”, intervino desolado Anderson. “El primer gol fue muy tonto. Hasta ese momento habíamos tenido mejores ocasiones. Pero no hay que buscar excusas. Detalles como ésos son los que deciden las finales, y ésta se la mereció el Barcelona”, dijo Ferdinand, que no siguió el marcaje de Messi en el segundo gol azulgrana.

“Sólo jugamos bien diez minutos. Después ya no nos encontramos”, asintió, taciturno, Cristiano Ronaldo. “No estuvimos bien. La táctica no fue la mejor y todo fue mal”, se despidió con el semblante mohíno. El delantero del Manchester empezó como un torbellino, con seis remates en la primera media hora de juego, y terminó de mala manera, viendo la tarjeta amarilla tras soltarle el brazo a Puyol cuando los dos saltaban por el balón.

“Hay que darle mucho crédito al Barcelona”, insistió Ferguson. “Xavi e Iniesta han protegido el balón toda la noche. Nos lo pusieron muy difícil. Esperábamos sus errores, pero no sabíamos qué hacer con el balón cuando lo recuperábamos. Teníamos tiempo de sobra para remontar el 1-0 y, aunque dispusimos de alguna ocasión, hay que decir, en justicia, que ganó el mejor”.

“Lo de hoy ha sido un aprendizaje para la próxima temporada. El año que viene nos volveremos a ver e intentaremos ganarles”, aseguró Giggs. “Perder una final nunca es agradable. Ahora todo el mundo está disgustado, pero ganar la Champions nunca es fácil. No hay que olvidar que hemos hecho una campaña fantástica”, se despidió el extremo galés del Manchester, que venía de celebrar la Premier y la Copa de la Liga.