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La imagen de Mike Trout viene vertiginosamente hacia nosotros cuando intentamos darle forma al pelotero ideal, ese que lo tiene todo para deslumbrar, que al verlo en acción pareciera estar en un baile de diamantes, que en cada temporada siente que tiene que probarle su grandeza a alguien, que se convence a sí mismo que llegará a ser una leyenda.

Con Albert Pujols en el túnel del declive y Miguel Cabrera agrietado por las lesiones, el caso de Trout es único. Ni Manny Machado, ni Bryce Harper, recién firmados ruidosamente por Padres y Filis, con aterrizajes encima de los 300 millones de dólares, se comparan con el astro de los Angelinos de Anaheim que recibirá la increíble cifra de 430 millones a lo largo de 12 años, sin el compromiso de llevar al equipo más allá de las nubes, porque  eso va a depender de cómo lo rodeen. Solo se espera que siga siendo el fabuloso Mike Trout que hemos estado viendo y admirando por ocho años desde el 2011. Solo eso.

Brillantez intacta

Consideren que desde el aterrizaje de Trout en los Angelinos en el 2011, el equipo solo ha logrado avanzar una vez a la postemporada y fue barrido por aquellos impetuosos Reales de Kansas en el 2014. Ese año los Angelinos se coronaron en el oeste de la Liga Americana con 98 victorias, pero pese a ese oscurecimiento en lo colectivo, la brillantez de Trout se ha mantenido intacta junto con su crecimiento.

En ese trayecto, el pelotero de 27 años y medio, ha sido Novato del Año, dos veces Más Valioso, y en otras cuatro, fiero retador del ganador de la máxima distinción del juego.

Un rendimiento de ese tipo, fuera del alcance de Harper y Machado hace de Trout una certeza. Se apunta que el promedio de bateo registrado por Trout desde su debut, que es de .307, corresponde al cuarto lugar, en tanto su más alto, su porcentaje sobre las bases, de .416, ocupa el segundo lugar y su porcentaje de slugging de .573 es el mejor en el beisbol. Agreguen su aporte en defensa y agresividad.

Recortado por lesiones

Es obvio que las cifras logradas por Trout podrían ser más llamativas, si no se hubiera visto afectado severamente por las lesiones. De acuerdo con los informes, un ligamento roto en su pulgar izquierdo limitó a Trout a 114 juegos en 2017 y la inflamación de la muñeca lo envió a la lista de lesionados durante dos semanas en agosto pasado. Esas temporadas más cortas se produjeron después de promediar 158 juegos por año, de 2013 a 2016…

Alguien de tanta inmensidad como un océano, tal es el caso del dominicano Pujols, dijo ayer: “Trout es sencillamente fantástico. Uno de esos peloteros que aparece una vez cada 50 años o cada 100. Tengo la suerte de ser su compañero”. Viniendo esa apreciación de parte de un artillero con cifras que quizás Trout no alcance, tiene un gran significado, porque Pujols va hacia lo global, el uso de todas las herramientas y el extraordinario WAR, esa nueva medida que ha logrado transformaciones drásticas en las valoraciones. Pueden ponerle sello.