•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Después de imponerse en una excitante Serie Mundial a los Dodgers en el 2017, los Astros de Houston, ganadores de 103 juegos, su mayor elevación en los últimos años, fueron frenados por la contundencia y la inspiración de los imparables Medias Rojas en la batalla por el banderín de Liga 2018. De cara a la campaña de 2019, el equipo que dirige A. J. Hinch, vio salir a nueve peloteros, cinco de ellos de incidencia comprobada: los eficaces tiradores Dallas Keuchel y Charlie Morton, el veterano receptor Brian McCaan, el versátil Marwin González y el bateador designado Evan Gattis. ¿Y qué hicieron en busca de tapar grietas? Se arreglaron con el cácher de los Rangers de Texas Robinson Chirinos, un bateador de 18 jonrones y 65 empujadas en 113 juegos; con el jardinero de los Indios, Michael Brantley, quien disparó 176 hits con 17 jonrones y 76 remolques, cifras superiores a las de González; y con el pícher zurdo Wade Miley, de 31 años, quien no volvió a parecer interesante desde sus 16 victorias con Arizona en el 2012, siendo reducido a 5-2 en 16 aperturas con Milwaukee, en el 2018, y el infielder Aledmys Díaz. De acuerdo con la visión de los expertos, no tendrán problemas para volver a dominar su zona.

Doblete de dudas

¿Eso los hace mejores? No propiamente, porque la pérdida de Lance McCullers Jr. consecuencia de una intervención quirúrgica les quita el necesario tercer abridor confiable, después de haberle visto trabajar enviando algunas señales alentadoras en la postemporada, agregando otro problema que puede agrandarse: las dudas que aguijonean al short Carlos Correa con sus problemas en la espalda que tanto lo afectaron en la segunda parte de la campaña. Eso debilita el compacto infield que tiene a Alex Bregman en tercera, José Altuve en segunda y Gourriel en primera. Aún con ese inconveniente, contar con dos abridores tan impactantes como Justin Verlander y Gerrit Cole, es una saludable ventaja, pero detrás, Collin McHugh, Miley, y Josh James o Brad Peacock, necesitan suficiente respaldo de un poblado bullpen, encabezado por Roberto Osuna y Ryan Pressly. Hay confianza en la capacidad de producción de su alineación con suficiente fuego en la parte de arriba del 1 al 6, admitiendo que la parte de atrás se ve borrosa, sin perder de vista a Oakland, que el año pasado presionó fuertemente por un buen rato antes de doblar su rey.

Los rivales

Los Atléticos, que consiguieron a Jurickson Profar para reemplazar la salida de Jed Lowrie, tienen en su line-up al líder jonronero de la Liga en el 2018, Khris Davis, quien ha despegado volándose tres veces las verjas este año, con posibilidad de superar los 50,  Matt Chapman el antesalista, Marcus Semien el short y el jardinero central Ramón Laureano, pilares fundamentales de su estructura, con una rotación que tiene como brazo número uno al rápido ganador de dos juegos Mike Fiers, seguido de Marco Estrada y Brett Anderson, con el respaldo de Blake Treinen y Joakim Soria en el bullpen.

Sorprendente ganador de 97 juegos, su mejor marca en cinco años, el equipo de Oakland difícilmente podría ir más allá, en tanto los Angelinos, aún con Mike Trout, lo que queda de Pujols y el bateo de Ohtani, no impresionan, y los Marineros, sin Cano, Nelson Cruz, Jean Segura, Edwin Díaz, Alex Colomé y James Paxton, pese a conseguir el aporte de Edwin Encarnación, Domingo Santana y Tim Beckham, no disponen del armamento necesario, sobre todo en picheo, para incomodar a los Astros. De Texas hay poco que decir. No puede tener pretensiones con solo Joey Gallo y Asdrúbal Cabrera.