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Erasmo Ramírez se resiste a ser descartado como un lanzador de Grandes Ligas y desde la categoría Triple A de los Medias Rojas de Boston sostiene la esperanza de pronto estar de nuevo en el máximo nivel. Para ello sabe que debe capitalizar cada oportunidad que se le presente, como la de hoy, cuando a partir de las 11:05 a.m. enfrente como abridor de los Medias Rojas de Pawtucket a los Bisontes de Buffalo, sucursal de los Azulejos de Toronto.

Esta será la segunda apertura de Erasmo en la temporada de Ligas Menores tras la del pasado viernes 4 de abril, cuando salió sin decisión después de una presentación de dos episodios, en la que admitió dos imparables y una carrera que fue producto de un jonrón, no dio bases por bolas y tampoco registró ponches. Luego de esta salida su efectividad quedó en 4.50 y el porcentaje de bateo de la oposición en 286 puntos. El cuadrangular se lo conectó el venezolano Gregor Blanco, el primer bateador al que enfrentó en el juego. 

Sobre el rival

Para hoy tendrá frente a sí a un rival que antes de la jornada de ayer presentaba un promedio ofensivo colectivo de .242 con un total de 40 hits y 23 carreras impulsadas en cinco juegos. Entre los peloteros más peligrosos de este equipo están Roemon Fields, el líder de los bateadores, gracias a un average de 444 puntos; Cavan Biggio, quien ha conectado dos de los cinco jonrones del club; y Eric Sogard, máximo anotador (5) y remolcador (6) del conjunto. Este último tiene 8 años de experiencia en Grandes Ligas, 6 con los Atléticos de Oakland (2010-2015) y dos con los Cerveceros de Milwaukee (2017-2018).

En el duelo monticular, el rivense enfrentará al estadounidense Shawn Morimando, quien perdió su primera apertura el pasado 5 de abril, luego de un trabajo de tres innings, en los que permitió dos carreras limpias, dio un pasaporte y ponchó a cuatro adversarios.

El reto

Erasmo está consciente que cada apertura en Triple A representa una posibilidad de ser llamado al equipo grande, por lo que debe procurar que la suma de esas posibilidades dé un resultado positivo; sobre todo ahora que el picheo de los Medias Rojas de Boston ha tenido un mal inicio y presenta una efectividad de 6.28, el cuarto peor registro entre todos los equipos de la MLB.

Su trabajo es brindar actuaciones que lo muestren como un lanzador confiable y digno de ser considerado como una opción para fortalecer el extrañamente inefectivo picheo de Boston.