Edgard Tijerino
  •  |
  •  |

Lo siento LeBron, pretendiste alcanzar lo grandioso que es disputar una final de la NBA, pero no pudiste con tantos factores adversos que encontraste en el intento. Tenías que ser Hércules para poder cortar las cabezas de la Hidra de Lerna, y fue un inmensamente crecido Dwight Howard, el verdugo de los Cavaliers en la clara victoria por 103-90.
Así que, el soñado duelo entre LeBron y Kobe Bryant, que el planeta estaba esperando con incontrolable ansiedad, queda pendiente. Otra vez será. Bueno, eso lo que deseamos.
¡Qué impresionante demoledor estuvo Howard! En la primera mitad marcó 21 puntos, realizando tres clavadas tan ruidosas como escalofriantes, que hicieron sudar el tablero, haciendo saltar tuercas de las butacas en la Amway Arena de Orlando. Luego continuó con su show deslumbrante, cerrando con 40 puntos, su máxima cifra postemporada, con 12 tiros libres en 16 posibilidades, 14 rebotes y 4 asistencias.
Al sonar el silbato, el rey era Howard, no James, pese a su indiscutido reconocimiento como mejor jugador del baloncesto actual, pero necesitado de respaldo para poder sacar a flote un equipo. Todos los grandes, incluyendo Bird, Magic y Jordan, contaron con una buena orquesta en ruta hacia sus proezas.
Por momentos, los 17,461 aficionados que pagaron sus boletos, sintieron que un aluvión de triples les caía encima, mientras James, sujetado en 25 puntos con 7 rebotes y 7 asistencias, miraba hacia el techo y las entradas en busca de ayuda urgente. Delone West con 22 puntos levantó sus manos, en tanto Mo Williams aportó 17, pero Ilgauskas, sólo consiguió 2 en 22 minutos.
Un buen despegue de Orlando 25-20 en el primer cuarto, creció fuertemente al imponerse por 13 (28-15) en el segundo. Esa ventaja de 18 puntos, aprovechando que la agresividad de los Cavaliers fue convertida en cenizas, permitió al Magic, con el accionar de Lewis, Alston y Turkoglu, apoyando el ímpetu de Howard, fajarse en el tercer período, ganado por los Cavaliers 30-28, y sobrevivir a la presión del cierre, perdido tambien 20-17. El recorte de sólo 5 puntos en la segunda mitad, fue insuficiente para evitar el desangre de los Cavaliers.
“Esta noche, Howard fue un Monstruo”, dijo sin exagerar un centímetro el coach de los Cavaliers, Mike Brown, en tanto Stan Van Gudy, técnico del Magic, apuntó: “Lo he visto dominar partidos elevándose encima de la presión, pero no en forma tan impresionante como hoy”.
Ahora el duelo será Howard-Kobe, con un detalle significativo: en las dos batallas que estos equipos protagonizaron en la temporada regular, ganó el Magic, sin embargo, los inestables Lakers, cerraron fuerte frente a los Nuggets con esa aplastante victoria 119-92, y aunque salieron con una mancha muy visible como fue la derrota 120-101 en el cuarto duelo, no pueden ser subvalorados.
Alrededor de Kobe, están Gasol, Ariza, Odom, Fischer y Bynum, que pueden proponer y garantizar una final intensa.

dplay@ibw.com.ni