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Con un reto mayúsculo, imposible de imaginar a inicios del año, la Azul y Blanco viaja hoy rumbo a la Escuela de Talento de los Tigres do Brasil para su preparación de un mes previo a su participación a un torneo histórico, la Copa Oro en Estados Unidos, donde enfrentará a México, Guadalupe y Panamá. Tres duelos muy difíciles como para soñar con un triunfo.

El técnico Otoniel Olivas, convencido de que la tarea será ardua pero motivante, no piensa en un revés, aunque tampoco de ninguna manera niega la calidad futbolística de México, entre sus cálculos está un empate frente a los mexicanos, que sería un resultado imposible de calificar.

“Sería ideal de un empate para arriba contra México”, dice sin dudar el estratega.

“Pero eso sólo lo podemos lograr sacrificándonos. Hay que trabajar a un 200 por ciento en Brasil. Tenemos que cambiar la tónica de los entrenamientos, no podemos seguir haciendo como se hace en Nicaragua, en cámara lenta. Todos los trabajos debemos hacerlo con un objetivo, subir la intensidad y cada quien con sus tareas definidas”, comentó Olivas a EL NUEVO después de su último entrenamiento antes de viajar.

“Sé que para muchos cuando lean esto dirán que es casi imposible, pero para mí no hay nada imposible si se logra una excelente preparación, y ese será nuestro propósito en Brasil. Tenemos que enfocarnos en el trabajo diario, y sin lugar a indisciplina porque al primero que la haga, no lo duden, lo devolvemos a Nicaragua”, agregó.

Oto está claro que la Copa Oro será un torneo de exigencia para las mejores selecciones de la Concacaf, “ya no se diga para nosotros, pero el reto lo estamos asumiendo con la responsabilidad de entrenar al 200 por ciento a la selección”

“Hemos demostrado que se pueden lograr resultados. En la Copa de Naciones, por ejemplo, el técnico de Panamá dijo que no le gustaría enfrentarse a Nicaragua porque era un equipo demasiado ordenado. Esos comentarios nos lo hemos ganado, nuestros rivales tampoco son extraterrestres, pero hará falta más sacrificio. Nos vamos pensando en que no debe haber límites en nuestras metas”, dijo.

Los nicas salen hoy a las nueve de la mañana rumbo a Río de Janeiro, y de allí partirán directo a Estados Unidos para su primer juego contra México el cinco de julio en Oakland.

“Ésta será una nueva selección, táctica y técnicamente, y eso será el reto para mí, demostrar que se puede hacer con este excelente grupo de jugadores, que ahora sí creo que están los mejores del país”, concluyó.