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¿Cuántos asombros más tendrá en su baúl de prodigios Lionel Messi? Ese Houdini del futbol parece ser un mago de “trucos” inagotables. Cooperfield y Chris Angel no serían capaces de tanto...

En enero del 2012, cuando Lionel Messi recibió su cuarto Balón de Oro, Gerard Piqué dijo: “Cristiano Ronaldo es el mejor futbolista de los humanos, pero Messi ha demostrado ser un extraterrestre”.

Lionel Messi, el futbolista total. Archivo/END

Aparece en el capítulo 32 del libro sobre Cristiano y Messi, escrito por el inglés Jimmy Burns, el mismo de “La mano de Dios”. El elogio inconmensurable, cuando viene de un compañero y amigo como es el defensor azulgrana, no alcanza la repercusión deseada, pero seguramente Piqué lo hubiera repetido 7 años después de la resonante victoria del Barcelona contra el Liverpool 3-0, en uno de los partidos de mayor exigencia para un equipo que busca casi con desesperación su sexta Champions y quinta en la “Era Messi”.

Eso es ser un líder

El Messi que vimos, moviéndose entre la dureza de las acciones, retando el desgaste físico impuesto por la geografía que cubrió, resistiendo las constantes fricciones, rodando por el piso, pero sin perder su pincel para los trazos y las maniobras artísticas, fue en todo momento un gladiador…

Esa tenacidad para tratar de abrirse paso entre el oleaje de dificultades, la toma de riesgos sin temores para rozar los extremos de cada atrevimiento sin importar deslizarse hacia la falla en los intentos, el manejo preciso de la dosificación física sin decrecer en los esfuerzos, esa mirada de lince como viéndose en un espejo imaginario exigiéndose al máximo, ese ruidoso resoplar de sus pulmones gritando por una recarga de oxígeno, y sobre todo, ese liderazgo para mostrarse al frente de la tropa diciendo ¡Aquí estoy!, graficaron al futbolista total que emocionaba a Johan Cruyff. Tanto tiempo ha pasado desde aquel debut en la temporada del 2005 con 17 años, y seguimos viéndolo crecer.

Pequeño dinosaurio

Un dinosaurio de 5 pies 7 pulgadas producto de las hormonas de crecimiento, eso es Messi para el futbol, sin pretender entrar en comparaciones, para muchos odiosas, para otros -entre los que me encuentro- necesarias para dimensionar correctamente la grandeza. Durante la campaña de Napoleón en Italia, su más temible rival, el general Alvinczi, decía sobre el corso: Es lo mejor que tiene, dar siempre la cara, eso estimula a sus tropas…

Es lo que hizo Messi el miércoles, mostrarse siempre, adelante y también atrás, por las bandas, avanzando por el centro y viendo venir a los rivales con los dientes apretados en forma escalonada.

Lionel Messi, el futbolista total. Archivo/END

Fue frenado varias veces, muchos de sus trazados fueron interceptados, la búsqueda de acompañamiento en algunos momentos en que se fabricaban espacios vacíos a su alrededor resultó infructuosa y se molestó hasta el punto de querer sumergirse en el piso, cuando Dembélé malogró contrarreloj, la posibilidad del cuarto gol.

Al caer el telón, volvimos a preguntarnos ¿Cuándo terminará de asombrarnos o será un genio sin fin?