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AS.COM - MADRID

La llegada de Carlo Ancelotti al banquillo del Chelsea ha parado momentáneamente el inminente fichaje de Kaká por el Real Madrid. Florentino Pérez, presidente blanco, y Adriano Galliani, vicepresidente del Milán, se reunieron en la sede de ACS para cerrar el traspaso. El Madrid estaba de acuerdo en pagar los 64,5 millones de euros acordados. Sin embargo, la intromisión del Chelsea en las últimas horas ha complicado la operación. Su oferta supera a la del Madrid.

La cifra ofrecida es la segunda más grande en materia de traspasos, sólo detrás de lo que soltó el Madrid por conseguir a Zinedine Zidane.

En la reunión también estuvo presente Bosco Leite, padre y agente del futbolista, con el que Pérez debatió los flecos relativos a su comisión y el sueldo de Kaká. La oferta blanca era por cinco temporadas a razón de nueve millones de euros libres de impuestos por cada una de ellas. El 50 por ciento de sus derechos de imagen serían del Madrid y el otro 50 por ciento del jugador. De esta manera, Florentino Pérez iba a rematar el que sería el primer fichaje de su nuevo mandato, pero Bosco Leite también quiere aprovechar la oferta del Chelsea para subir la ficha de su hijo y el dinero que él se embolsará en la operación y contribuyó a frenar el trato.

Carlo Ancelotti, que tiene una gran vinculación personal con el jugador, ha entorpecido las negociaciones hasta el punto de que el jugador aún podría irse al Chelsea... e incluso quedarse en el Milán. Aún así, Florentino Pérez es optimista y se considera capaz de reconducir la situación y cerrar la operación la próxima semana.

Según el ‘Corriere dello Sport’ y ‘Tuttosport’, en la mesa de negociación estuvieron también dos jugadores del Real Madrid, Robben y Sneijder, holandeses de los que el Madrid, presuntamente, estaría dispuesto a desprenderse. Sin embargo, finalmente el Milán desechó su incorporación.

Galliani, en principio, intentó negar la cumbre. “¿En Madrid? Yo estoy en el mar”, dijo a la Prensa italiana. Horas más tarde, confesó la verdad a medias: “Lo del mar era una broma. Estoy en Madrid para asistir esta noche a una cena con mi amigo Florentino, que da una fiesta por su triunfo en las elecciones”.

Y es que el Milán y el jugador han intentado ocultar las negociaciones hasta el último momento. “Lo digo por última vez. La última. Yo no quiero irme del Milán. Os lo pido por favor. En este período prefiero mantener el silencio porque no quiero ser mal interpretado, o peor aún, instrumentalizado”, manifestó el jugador en un vuelo hacia Brasil, adonde viajó para unirse a los entrenamientos de la selección de su país. Sin embargo, Silvio Berlusconi ha dicho en Prato que no sabe si podrá retener al jugador.

Por la mañana, Valdano había restado importancia a la negativa de Kaká de dejar el Milán: “No hagan mucho caso a las cosas que se dicen ahora, ni siquiera a las que digo yo”.