•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Web

Desde la soledad de su butaca, entre el ruido de la excitada multitud, Kevin Durant estuvo ovacionando a Stephen Curry, como lo hizo en la segunda mitad del juego en que los Warriors eliminaron a los temidos Rockets de James Harden hace unos días. Queda la impresión que cuando no está Durant en la trinchera, Curry es más alto, más difícil de controlar, más desbordante y más efectivo. Sus 33 puntos en la segunda mitad del sexto juego con los Rockets, con 23 en los últimos12 minutos fueron un certificado de ese crecimiento, que ha hecho sonar las alarmas, mientras entre los Blazers de Portland, todos se preguntan ¿Cómo parar a ese diablo?...Con un accionar de 35 minutos sobre el tabloncillo del Oracle Center, Curry registró 36 puntos clavando 9 triples, y los Warriors,  con una violenta arremetida de 39 puntos en el último cuarto, dejaron a los Blazers en la lona 116-94, preguntándose ¿Qué hacer? en el futuro inmediato de la Serie.

OFENSIVA FUNCIONAL

El partido fue un tormento para Eric Kanter, atrapado entre múltiples dificultades defensivas frente a una ofensiva muy funcional con tiradores largos como Curry y Klay Thompson, y un hombre tan penetrante como lo es casi siempre Draymond Green, quién anotó 12 puntos, se colgó de 10 rebotes y entregó 5 asistencias…Obviamente los estragos que produce Durant, quien estaba atravesando una postemporada espectacular e inspiradora, no son reemplazables y mucho menos se pueden colocar a un lado, pero su ausencia, agregada a la de DeMarcus Coussins, ha obligado al resto de los Warriors a mostrar por encima de su indiscutida clase, su espíritu de lucha y hambre de grandiosidad…Los 10 puntos y 16 rebotes de Kanter no ocultan la forma como fue barrido por Curry, un tirador efectivo desde todos los ángulos y distancias, que cuenta con un excelente complemento, aun mirando a Durant en las tribunas.

CIERRE ACELERADO

Con ventajas de 27-23 y 27-22 en los dos primeros períodos, los Warriors le dieron forma a un colchón de 9 puntos de cara a la segunda mitad, siendo superados 26-23 en el tercer cuarto…Había que apurarse para evitar problemas. No olvidan los hombres de Steve Kerr, que los Clippers les arrebataron un partido que ganaban por 31 puntos, precisamente en la tercera etapa, y fueron rápidamente encima de los esfuerzos de Damian Lillard y C. J. McCollum. En un abrir y cerrar de ojos, Golden State estaba fuera de alcance y su ofensiva continuó estableciendo una diferencia por 39-23, que selló la pizarra 116-94. Después de una derrota así, es natural de hablar de ajustes haciendo una revisión de las fallas. Pero ¿qué es lo diferente que pueden hacer los Blazers? Por ahora, con Curry en crecimiento sostenido, los Warriors no están necesitando de Durant, quien tampoco podrá ser reactivado para el segundo juego. El primer paso a la final de la NBA ha sido dado.