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La fe es ciega. ¡Cómo impresiona eso al revisar los vaticinios! En todas las bolas de vidrio los Warriors aparecen como favoritos para superar a los crecidos Raptors en la Final de la NBA de este 2019 que se inicia hoy…

Ni la pérdida de DeMarcus Coussins, ni las dudas sobre Kevin Durant, ni los problemas musculares de André Iguodala, afectan esa fe en los Warriors, tan amplia como la que cobijó a los Atléticos de Canseco y McGwire frente a los cojeantes Dodgers en la Serie Mundial de 1988, ganada asombrosamente por los Dodgers…

Kevin Durant. Archivo/END

Así que ¡Cuidado con ese desborde de confianza!. Si bien es cierto que los Warriors han sido capaces de una racha de 5 victorias sin el aporte de Durant, incluyendo la barrida a los Blazers de Portland con tres remontadas, no se puede colocar a un lado la enorme importancia que tiene contar con su furia ofensiva, ni subestimar lo mostrado por los Raptors al impulso de Kawhi Leonard, levantándose de un 0-2 para derrotar cuatro veces consecutivamente a los Bucks de Milwaukee, ignorando, o mejor dicho neutralizando, el accionar desplegado por su astro Giannis Antetokuompo.

¿Será Leonard otro James?

En el 2016, después de establecer la marca de 73 triunfos en una temporada colosal y eliminar a Rockets, Portland y Oklahoma en los Play Offs, los Warriors fueron considerados super-favoritos para masticar a los Cavaliers de LeBron James, como lo habían hecho en el 2015 pese al esfuerzo fabuloso del “Monstruo”. Equipo más maduro, más funcional y más destructivo, los Warriors se veían majestuosamente superiores, y perdieron una serie que ganaban 3-1, en el más grande milagro de James como factor de inspiración.

¿Por qué ese favoritismo casi sin fisuras de los Warriors pese a la inseguridad de contar con pilares tan decisivos como Durant e Iguodala? Por la motivación que le permitió a Stephen Curry, Klay Thompson y Draymond Green, elevar su nivel de juego frente a las exigencias en forma impresionante. La pregunta es: ¿serán capaces de mantener esa intensidad contra la versatilidad de Leonard, la destreza y capacidad de lucha de Lowry y la incidencia conseguida por Pascal Siakam, los tres con capacidad para estar en acción más de 40 minutos en cada batalla?

Despedida de Oakland

Nada es tan fácil como parece, es la frase siempre presente de Murphy y más allá del 4-0 clavado a los Blazers, los Warriors lo saben después de haber estado tres veces contra las cuerdas.

Considera el técnico Kerr, que disponen del material necesario para resistir a los Raptors, “torearlos” y vencerlos, pero advierte: “vamos a necesitar lo mejor de cada uno, como en los tres últimos cuartos frente a los Blazers”, y aunque trata de obviarlo, también va a necesitar de Durant, figura cumbre en las dos recientes coronaciones.

Kevin Durant. Archivo/END

La serie se inicia hoy en Toronto, con los Raptors en la primera final de su historia y la ciudad histérica, y se trasladará a Oakland para los juegos 3 y 4, que podrían se los últimos de los Warriors en Golden State antes de trasladarse al Chase Center en la cada vez más aburguesada ciudad de San Francisco.

La reciente historia de los Warriors en Oakland ha sido realmente grandiosa y merece una despedida a tono. Para garantizar eso van a necesitar contar con Durant. Los Raptors pueden ser la montaña de hielo donde se estrelló el Titanic.