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Iván Calderón, el pequeño boricua dos veces campeón mundial, quien sumó 18 defensas de sus títulos: 12 en 105 libras y 6 en 108, llegó al camerino de Carlos Buitrago para felicitarle por la buena presentación contra McWilliams Arroyo la noche del sábado en el Coliseo Róger Mendoza de Caguas, Puerto Rico. “El fallo ha sido injusto”, dijo Calderón.

Buitrago perdió por decisión unánime ante Arroyo en un combate sumamente cerrado; no obstante, dos de los tres jueces no lo vieron así, pues marcaron 96-92. El tercero vio la pelea 95-93. “Chocorroncito”, que tomó el riesgo de aceptar enfrentar a un tipo más fuerte en 112 libras, hizo una pelea inteligente, y hasta consiguió tumbar dos veces al boricua en el quinto asalto, pero le faltó un poco de empuje para obtener la victoria por nocaut. Aun así, Calderón vio ganador al nica.

“Fue una pelea muy pareja. Un empate era justo, pero si me hubiese tocado escoger un ganador ese era Carlos por un punto. Tuvo dos caídas a su favor y cada round fue muy disputado, hubo intercambios constantes, fue una pelea muy interesante, pero la puntuación que dieron los jueces no era la decisión correcta”, dijo Calderón.

Le faltó movimiento de piernas

“Cada juez ve las peleas de forma diferente, pero si me preguntás a mí, te respondo que vi ganar al “Chocorroncito”. Me sorprendió el nivel de Carlos, sobre todo porque viene invadiendo las 112 libras y enfrentando a un boxeador muy fuerte como Arroyo. Buitrago hizo el trabajo, y si hubiese tenido un poco más de movimientos de piernas como los que yo hacía cuando peleaba, quizás hubiera ganado cómodamente”, agregó el dos veces campeón del mundo.

“Chocorroncito” llegó a este compromiso con la obligación de llevarse la victoria para resucitar su carrera, seriamente afectada por sus cinco fallos en peleas de campeonato mundial. Peleando en Puerto Rico, era lógico que no ganaría por puntos. Sin embargo, Buitrago sorprendió al botar dos veces al boricua cuando los pronósticos indicaban que debía perder por nocaut antes del sexto asalto.