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Al duelo crucial contra Haití, la selección de Nicaragua llega doblemente golpeada. Primero por la derrota de 4-0 sufrida ante Costa Rica hace cuatro días, y segundo, por todo el bullicio mediático producido tras la expulsión de tres jugadores. De tal manera que al partido clave para mantener viva la ilusión de avanzar a la siguiente ronda, el combinado nacional se presenta con la imagen de ese futbol ambiguo que mostró en su debut en esta Copa Oro 2019, y con la moral rota luego de que la situación de los tres expulsados alcanzara altos niveles de difusión en el plano internacional. 

“No queda otra que pasar la página”, expresó Juan Barrera, muy consciente de que no es fácil, aunque sí necesario, levantarse tras dos golpes contundentes. Menos cuando el siguiente rival es Haití, un equipo veloz y potente, con jugadores experimentados y que viene de cumplir en su primer desafío venciendo 2-1 a  Bermuda. Todo este escenario hace que el reto de avanzar a la siguiente ronda luzca tan distante, que incluso al técnico Henry Duarte, un exagerado creyente en sus jugadores, debe costarle creer en la clasificación en medio de un panorama tan adverso.

Más dudas que certezas

El golpe recibido por Nicaragua en la derrota frente a Costa Rica no pasa tanto por el resultado, sino por la forma en que lució en el terreno de juego. Fue una selección imprecisa en las entregas, carente de profundidad ofensiva y con serios problemas en defensa. Claro está que no se esperaba una victoria sobre los costarricenses, pero sí una presentación más decente, en la que se presentaran credenciales de un futbol que ha mejorado y promete seguirlo haciendo. Lastimosamente no fue así.

El asunto es que ese equipo que fue visto atravesar dificultades hace cuatro días producto de un accionar fragmentado, también podría tener serios problemas contra Haití, selección ante la que cayó 0-2 en el último choque entre ambas en noviembre del año pasado.  Por lo tanto, sobre lo que pueda pasar en el duelo de hoy por la tarde hay más dudas que certezas: ¿Reaccionará la selección frente al caos? ¿Funcionarán las variantes que Duarte vaya aplicar en la alineación? ¿Qué versión de Nicaragua se verá frente a Haití, la de la remontada en 2017 o la del 0-2 adverso en el 2018?

En medio de tanta inseguridad, lo cierto es que la selección de Nicaragua no sale como favorita para imponerse ante los haitianos, incluso, dada la situación en la que se presenta al desafío, es muy probable que sea más exigida de lo que estaba previsto antes de que se pusiera en marcha el torneo.

Un agravante

Tras caer por goleada ante Costa Rica, el contexto de la selección azul y blanco empeoró con la expulsión por actos de indisciplina de Carlos Chavarría, Carlos Montenegro y Marlon López, tres piezas importantes del equipo. “Claro que nos afecta no tener a esos tres jugadores”, manifestó Barrera, consciente del aporte de Montenegro como compañero de Luis Fernando Copete en el centro de la defensa, de la importancia de López como contención, y del trabajo de Chavarría como un cambio de lujo para cuando el partido lo exigiera. 

La salida de estos tres jugadores afectó el esquema de Duarte, que confía encontrar entre los suplentes a jugadores idóneos para responder como titulares; además de haber golpeado el entusiasmo de todos los seleccionados, que en las últimas horas han visto, leído y escuchado más de la expulsión de sus compañeros que análisis de su actuación en el campo. No les será fácil recuperarse de tal estacazo emocional, pero ahí está el reto: levantarse y doblar esfuerzos en busca de mantener vivo el objetivo de pasar a la siguiente ronda o al menos conseguir puntos por primera vez en tres participaciones en Copa Oro.   

Selección Azul y Blanco.  Archivo/END

Los titulares

Para defender la cabaña del ataque de los haitianos, Henry Duarte usará como portero titular a Henry Maradiaga en lugar de Justo Lorente, quien lució muy inseguro en el juego contra Costa Rica.

Tras la expulsión de Carlos Montenegro, el acompañante de Luis Fernando Copete en el centro de la defensa será Óscar López, mientras que los laterales, Josué Quijano por derecha y Manuel Rosas por izquierda, dos indiscutibles. 

Los contención serán Kevin Serapio, quien ocupará el puesto el expulsado Marlon López, y Renato Punyed, jugador que se ha establecido como titular del combinado nacional.

Adelante, como creativos, estarán Juan Barrera por la banda derecha y Daniel Cadena por la izquierda, con Byron Bonilla funcionando como enganche. El único delantero será Jorge Betancur.