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Desde que aterrizó Babe Ruth en Nueva York, dejando una maldición encima de los Medias Rojas, el jonrón se convirtió en “la marca de la casa”. Aunque en aquel tiempo –los años 20- el reluciente estadio de los Yanquis tenía “valle de la muerte” y una lejana pared en el jardín central a 461 pies, la cercanía y poca estatura de la valla del jardín derecho, era un apetitoso manjar para los bateadores zurdos, lo que abiertamente favorecía al “Bambino”. Pero esos Yanquis, que según los cronistas de la época presentaban una tenebrosa línea de “Asesinos en fila”, nunca se acercaron a la cifra récord de 267 jonrones establecida por los nuevos “bombarderos” en el 2018, y tampoco a la racha de 27 juegos tumbando cercas, que igualó el lunes la marca establecida por los Rangers de Texas en el 2002, y que estaba en peligro de ser superada anoche frente a Toronto. Este desborde yanqui con tres juegos pendientes para llegar a los 81 de media temporada, les permite acumular 128, amenazando la de 267 tan reciente.

Aquellos tiempos ruidosos

En 1927, cuando Babe Ruth impuso la marca de 60 jonrones y Lou Gehrig disparó 47, los Yanquis de Miller Huggins, a lo largo de 155 juegos se volaron la cerca 158 veces, un verdadero alarde en ese tiempo, sin una racha tan impresionante como la que estamos viendo. En 1961, estremeciendo el béisbol con los 61 jonrones de Roger Maris y los 54 de Mickey Mantle, un total de 115 aún intocable para cualquier pareja, los Yanquis en 163 juegos colocaron en órbitas diferentes 240 pelotas, cifra probablemente inalcanzable según los cálculos del momento. En 1998, durante su asombrosa campaña de 114 triunfos en la temporada regular, los Yanquis, sin poder mostrar un bateador de 30 jonrones, pero sí ocho de 17 o más, conectaron 207 cuadrangulares. Tino Martínez con 28 fue el líder casero…Las épocas de Reggie Jackson y de Alex Rodríguez, este último cuarto yanqui con más de 50 jonrones en la historia antes de Aaron Judge –Babe Ruth lo hizo cuatro veces y Mickey Mantle dos, en tanto, Maris una- dejaron sus huellas.

De frente a los retos

Lo más llamativo es que los Yanquis están haciendo temblar la tierra con este cañoneo, pese a que casi no han visto a Stanton en el cajón de bateo y muy poco a Judge. Fue hasta el lunes que Stanton en su octavo juego, logró su primer jonrón de 425 pies, en tanto, Judge tiene 5 en 23 encuentros…Se informa que desde que se inició la racha el 26 de mayo, el receptor Gary Sánchez ha disparado 8 de su total de 23, colíder con su ahora compañero de equipo Edwin Encarnación, bateador de dos cuadrangulares con los Yanquis…La incorporación de Stanton y Judge, quienes en el 2017 conectaron 59 y 52 jonrones con Marlins y Yanquis, fortalece la doble pretensión de alargar la racha y superar los 267 del 2018. No olvidar el regreso de Didi Gregorius y la forma como están golpeando las pelotas Gleyber Torres y Luke Voit. Estos Yanquis “modelo 2019” son capaces de acabar con todo ofensivamente, aunque no dispongan de un picheo abridor profundo. El mejor boleto cuando juegan los Yanquis es en la zona de los bosques, detrás de la extensa pared.