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Muy pocos pensaron en un momento de extraña lucidez frente a las paredes de la objetividad, que Perú −goleado implacablemente por Brasil 5-0 y “sobreviviente” para los cuartos de final como tercer lugar detrás de Venezuela, es decir, un equipo inseguro,  vencedor hasta cierto punto casual de Uruguay en tanda de penales, después de la anulación de tres goles charrúas cuando el VAR mostró un par de milímetros de adelanto─ “decapitaría” a Chile, el equipo ganador de las dos últimas Copas América que estaba en busca de la brillantez abollada después de ser sublíder de Uruguay en su grupo.

Y digo “decapitar” no eliminar, porque eso es lo que sorprendentemente ocurrió en la resonante victoria por 3-0 de la tropa que dirige Ricardo Gareca, y que después de haber cruzado su río Rubicón, va contra Brasil en la gran final del Maracaná, nuevamente con todos los pronósticos en contra…En el instante en que Perú terminó de sepultar a Chile, Danny Alves dijo vía Twitter: ”Ya está” lo que equivale a advertir seriamente, sin exagerar, “no tenemos por qué preocuparnos, ya somos campeones”.

¿Se puede dudar de Brasil por el temor de la aparición de lo imprevisto? De ninguna manera. Archivo/END

Nada está escrito

Aunque Diógenes siempre insistió que todo está escrito, es obvio que tanto en futbol como en cualquier otro deporte, la presencia de lo imprevisto proporciona sabor y color, distorsionando los cálculos previos que se apoyan en los nombres, la historia y las diferencias visibles en el momento actual para fijar un favorito.

Chile peleó con toda la bravura posible, pero fue Perú el equipo que logró imponerse 3-0 respaldado por la espectacular actuación del arquero Gallese –un auténtico gato─, la falla imperdonable de un penal “a lo Panenka” por parte de Vargas y tiros en los maderos de atacantes chilenos, frenados por una defensa eficientemente mordedora. Edison Flores en el minuto 20, Yoshimar Yotún en el 37 y Paolo Guerrero en el 90 marcaron por Perú en el inesperado resultado…El recorte de distancias entre los de arriba y los de abajo, como diría el escritor mexicano Mariano Azuela, ha convertido los vaticinios en granadas que explotan en cualquier momento, no raramente como cuando Estados Unidos superó 1-0 a Inglaterra en la Copa Mundial de 1950 o el equipo de Honduras doblegó a Brasil 2-0 en la Copa América del 2001.

Lo fatal, tras Messi

Favoritismo intacto

¿Se puede dudar de Brasil por el temor de la aparición de lo imprevisto? De ninguna manera. Sin llegar a lo absoluto como ya lo hizo Danny Alves, el equipo de Tite es “más” en cada uno de los sectores de la cancha, incluyendo la cabaña, con un Allison majestuoso, uno de los responsables de la conquista de la Champions por parte del Liverpool. Aún con la presencia de ese invaluable veterano de efectividad sostenida como es Paolo Guerrero, la línea de fuego peruana no tiene comparación sensata con la formada por Everton –excelente sustituto de Neymar-, Gabriel Jesús y Firmino, con el apoyo de un medio campo experto en recuperaciones y garantizar transiciones en el cual se mueven Arthur, Casemiro y Coutinho.

Aún con la presencia de ese invaluable veterano de efectividad sostenida como es Paolo Guerrero, la línea de fuego peruana no tiene comparación sensata con la formada por Everton. AFP/END

Ese bloque siempre en proyección hace pensar que el repliegue será un refugio para los peruanos…Superiores en velocidad, facilidad para maniobrar y multiplicación de opciones, los brasileños, que buscan su quinta Copa como locales, deben volver a imponerse, no necesariamente 5-0 como en la fase de grupos, pero con la claridad suficiente para no dejar dudas.