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Desde aquel 2008 cuando Víctor Duarte integró su primera selección, muchas cosas han cambiado en la vida del pelotero rivense. En esa época era un joven lanzador con aspiraciones de llegar a Grandes Ligas, hoy, 11 años después, recibe una nueva oportunidad de vestir la camisa nacional, aunque esta vez con la etiqueta de un temible bateador gracias a los números cosechados en el Campeonato Germán Pomares Ordóñez.

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El artillero sureño se ganó el derecho de ser convocado a los entrenamientos del equipo nacional que se alista para los Juegos Panamericanos de Lima 2019, gracias a su sobresaliente desempeño en la primera vuelta del Pomares, en la que coleccionó promedio de .391, junto a sus diez batazos de vuelta entera y sus 44 carreras producidas.

“Me siento contento y orgulloso de estar formando parte de esta gran familia en la preselección nacional. Voy a dar el todo por el todo por hacer bien las cosas, así como lo hice cuando integré la selección nacional como lanzador”, explicó Duarte.

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“Ahora que me hicieron un nuevo llamado, estoy haciendo las cosas con más ganas, pues desde que me lesioné el brazo y ya no pude lanzar, nunca pensé que iba a llegar tan largo como bateador y menos que volvería a una selección nacional. Me siento motivado y dispuesto a pelear un cupo para ir a Lima”, mencionó agregó.

El accionar ofensivo de Duarte en el Pomares lo llevó a la Preselección. CARLOS MONTEALTO/END

HISTORIA DE REDENCIÓN

La historia de Duarte en la pelota nacional es una historia de redención. En 2006 firmó con la organización de los Marineros de Seattle, en ese momento parecía tener el mundo a sus pies.

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Su calidad como lanzador en la Liga de Beisbol Profesional Nacional y el Campeonato Nacional de Beisbol Superior, lo llevaron a la Selección en el 2008, 2009 y 2010, aunque en este último año, una lesión en su brazo truncó su carrera en el montículo. Fue hasta el 2013 que retomó su faena de beisbolista, pero lo hizo como artillero con el equipo de Rivas.

El artillero rivense tendrá un duro reto en los entrenamientos de la preselección. CARLOS MONTEALTO/END

Duarte intentará hacerse un espacio entre los cinco jardineros previstos para Lima 2019, pero deberá competir con figuras ya caracterizadas entre los que se encuentran Jilton Calderón, Dwigth Britton, Javier Robles, Enmanuel Meza, Norlando Valle e Isaac Benard. Su primera y única prueba de fuego para demostrar que está listo para la selección será la seria amistosa de Nicaragua contra Cuba, prevista del 12 al 16 de julio. 

“Fue un camino muy largo el que tuve que recorrer para volver a la selección, no ha sido fácil, tuve que batallar con la lesión en mi hombro y adaptarme a un rol diferente”, afirmó Duarte.

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“Sé que en la preselección hay grandes peloteros contra los que voy a tener que luchar por un espacio, pero nada es imposible, soy una persona positiva. Creo en Dios y sé que Él me dará la sabiduría para hacer bien las cosas. Cuando me den la oportunidad de salir al terreno, la voy aprovechar al máximo”, destacó Duarte.