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Pocos noticias buenas han llegado de Juan Carlos Ramírez desde que se pusiera en marcha su proceso de rehabilitación en Ligas Menores, tras haberse sometido a la cirugía Tommy John el año pasado. Más allá de que su brazo estaba saludable y que pronto volvería al equipo grande de los Angelinos de Los Ángeles, además de un par de sólidas aperturas, todo ha sido negativo para el nicaragüense, cuyas cifras en clase A Avanzada y Triple A grafican lo accidentada que ha sido la última parte de su proceso de recuperación.

La noche del pasado miércoles, en su novena apertura en Ligas Menores este 2019 y la octava en Triple A, J.C. lanzó tres episodios de tres carreras ante el Sacramento River Cats, sucursal de los Gigantes de San Francisco. No ganó ni perdió por quinta vez en la temporada, por ende, mantuvo su balance en una victoria con tres derrotas, pero elevó su efectividad a 8.00 y mantuvo su ritmo de permitir al menos una carrera en cada uno de sus trabajos.

Cifras alarmantes

Desde su primera salida el 30 de mayo en Clase A Avanzada hasta su trabajo del pasado miércoles en Triple A con las Abejas de Salt Lake, Juan Carlos ha permitido 32 carreras limpias en 36.0 episodios lanzados. En este mismo trayecto sus contrincantes le batean para un promedio ofensivo de 318 puntos y le conectan 47 imparables, entre ellos nueve jonrones. A esto súmenle que otorga 15 bases por bolas, golpea a cinco bateadores, poncha a otros 21 y en promedio se le embasan dos corredores por cada inning lanzado. No hay duda que se trata de cifras alarmantes.

La única vez que Juan Carlos ganó desde que inició su proceso de rehabilitación fue el 18 de junio, cuando en 5.2 episodios permitió solo una carrera ante el filial de los Vigilantes de Texas. Asimismo, su única actuación que según números puede ser considerada de calidad ocurrió el cinco de julio, fecha en que admitió tres anotaciones en seis episodios frente a El Paso Chihuahuas, de los Padres de San Diego. De sus otras siete aperturas, en tres permitió tres carreras en menos de seis entradas, en una le fabricaron dos anotaciones, en las otras le hicieron cuatro, seis y siete carreras.

Tales cifras, que lo evidencian como un lanzador vulnerable y que causa incertidumbre sobre el estado de su brazo y hasta de su mentalidad, han frenado su regreso a las Grandes Ligas. Los Angelinos le han estado observando de cerca, y al parecer no les ha gustado lo que han visto. Sin embargo, en medio de todo este panorama adverso para el nica, su equipo sigue confiando en su plena rehabilitación. Eso sí, se considera urgente que Juan Carlos empieza a enviar señales positivas de que su brazo está completamente saludable y que su mecánica y mentalidad también está al ciento por ciento.

Erasmo sin decisión

Otro al que tampoco le ha ido bien en Triple A es Erasmo Ramírez, quien la noche de este miércoles salió sin decisión tras una presentación de 2.1 innings sin carrera. El nica parecía rumbo a una destacada faena, pero a causa de la lluvia el juego entre sus Medias Rojas de Pawtucket (Boston) y el Lousville Bats (Cincinnati) fue detenido y tras la pausa ya no volvió al montículo. Así que mejoró su promedio de carreras limpias permitidas de 4.90 a 4.76.

Erasmo tiene récord de dos victorias con seis derrotas y no gana desde el 1 de junio. Antes de esa fecha acumuló siete salidas (una como relevista) sin ganar y actualmente lleva una racha de ocho presentaciones en fila (una como relevista) sin toparse con la victoria.

En total permite 43 carreras limpias en 81.1 episodios lanzados, recorrido en el que admite 77 imparables, incluyendo 13 jonrones, otorga 28 pasaportes y retira por la vía de lo strikes a 59 rivales. Sus oponente le batean para .248 y poco más un de bateador se le embasa por hit o base por bolas en cada inning que lanza.