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Desde el pasado ocho de agosto, cuando conectó un jonrón ante los Tigres de Detroit en el tercer episodio, Cheslor Cuthbert no ha vuelto a conectar de imparable. Tras el juego de ayer, en el que falló en cuatro turnos frente al picheo de los Cardenales de San Luis y en el que los Reales perdieron 2-0, ya suma cuatro partidos consecutivos en blanco y 18 visitas oficiales al cajón de bateo sin dar al menos un hit, por lo que su promedio ofensivo ha descendido hasta los 274 puntos, el más bajo que ha registrado en la actual campaña después del .250 que tuvo en sus dos primeros juegos.

De inicio, el asunto pintó gris para Cheslor, quien se presentó al duelo cargando sobre sí la presión de ponerle fin al bajón ofensivo mostrado en los tres juegos anteriores. Lo intentó, pero le fue imposible. Anoche, en su primera visita al plato, enfrentando a un lanzador que ya había sacado un par de out pero que venía de recibir un doble y dar una base por bolas de forma consecutiva, la desesperación por escaparse de los brazos de la inutilidad pareció ganarle y decidió fajarse al primer lanzamiento, conectando un elevadito a la primera base.

Dominado con slider

Después, en el cuarto capítulo, volvió a fallar por la misma vía, extendiendo a 15 la racha de apariciones legales sin hits, algo que no le había ocurrido en la actual temporada. Tres episodios más tarde, el abridor derecho de los Cardenales, Jack Flaherty, lo ponchó haciéndolo abanicar un slider que se movía a 85 millas por hora. Así, Cheslor parecía un bateador de nulo peligro, muy distante del que antes de este bajón venía despertando asombro con su consistencia desde el cajón de bateo.

Su última oportunidad para acabar con la racha negativa llegó en el noveno inning, pero volvió a fallar. Ante el relevista Carlos Martínez, Cheslor se fajó con otro slider tras ver pasar dos lanzamientos malos, y terminó fallando en un roletazo a las paradas cortas, que fue el último out del partido. De esta forma fue uno más en la dominada alineación de los Reales, que apenas pudieron conectar cuatro imparables frente al picheo de los Cardenales, por quienes Flaherty lanzó siete entradas de tres hits y siete ponches.

Durante la racha, el promedio ofensivo del nicaragüense ha pasado de .293 a .274, una caída que no había experimentado en la actual temporada. Hoy volverá a la acción en busca de ponerle un alto a este mal momento.