• Managua, Nicaragua |
  • |
  • |
  • Edición Web

Fue una larga y asfixiante espera la de Cheslor Cuthbert, quien dejó en 40 su racha de turnos seguidos sin pegar de hits, gracias a su doble 12 de la temporada, el que consiguió su tercera aparición en el partido que su equipo, los Reales de Kansas City perdieron 4-2 ante los Indios de Cleveland, este sábado en la actividad de las Grandes Ligas.

Cheslor logró salir de la seguía de imparables ante los envíos Mike Clevinger, en un turno en el que estaba con conteo de dos bolas y dos strike cuando hizo una buena conexión para conseguir su doble 12 de la temporada, dejando atrás su racha de nueve partidos sin dar de hits, en los que acumuló 40 turnos en blanco.

En su primer turno Cheslor se ponchó tirándole en la segunda entrada, en su siguiente aparición en el cuarto capítulo, recibió boleto y luego anotó gracias a doble de Meibrys Viloria. Fue hasta su tercera oportunidad en el sexto capítulo que logró su único imparable del juego, y en su última aparición en el octavo, falló en rola al cuadro, para terminar el partido de 2-1 con un boleto y una anotada.

Luego del partido, el pinolero logró una leve mejoría en su promedio que subió de .252 a .253. Cheslor alineó de quinto y custodió la tercera base.

Racha negativa

Desde que Cheslor se unió al equipo principal en mayo, había conseguido números fuera de serie con los que se afianzó como un jugador regular, con apariciones defensivas en la tercera y la inicial.

Antes de sumergirse en la racha negativa, el promedio del nicaragüense era de .293, con el que se proyectaba como un bateador de 300 puntos.

Del 8 al 23 de agosto, Cheslor acumuló racha de nueve juegos sin poder dar de imparable con una base por bolas y con cinco ponches en su cuenta, trayecto en el que su average fue perdiendo brillo hasta descender a 252.

En lo que va de la temporada el nica acumula 67 hits en 265 turnos al bate, cuenta además con 12 dobles, ocho cuadrangulares con 31 carreras producidas, recibe 13 boletos y se poncha en 54 ocasiones. Su racha de turnos sin pegar de imparables en la más larga para un pinolero en las Grandes Ligas.