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Indiscutible la victoria edificada por el bravo y efectivo Francisco “El Gallo” Estrada frente al retador estadounidense Dewayne Beamon, pero es innegable que en ciertos momentos, específicamente entre los asaltos 4 y 7, fue golpeado y llevado constantemente contra las sogas, dando la impresión de estar desorientado, y perder las riendas.

Beamon reaccionó después de parecer casi noqueado al ser derribado dos veces en el segundo asalto, y comenzó a remar contra la corriente, hasta que Estrada recuperó su lucidez en el octavo y forzó con una arremetida sostenida, la suspensión de la pelea en el noveno.

Con su ceja izquierda abierta y sangrante, el ojo de ese lado con una visión muy difícil, sus piernas flaqueando y su mirada perdida, Beamon necesitado de auxilio,se sintió cobijado oportunamente por la misericordia, cuando el árbitro gritó ¡No más. Está bien hasta aquí! el retador lo agradeció, profundamente.

Estrada sin importarle el desgaste fue a fondo en busca de la definición. Foto: Foto: Cortesía Facebook Gallo Estrada

ESCAPAR AL INFIERNO

Fue el triunfo 40 de Estrada por solo 3 reveses, una con “Chocolatito”, y su primera defensa del cinturón CMB de las 115 libras que le arrebató al tailandés Sinsakret Sor Rungvisai, en una revancha realizada en abril de este año.

Después de un primer asalto difícil de juzgar, quizás ligeramente inclinado a Estrada, el púgil mexicano alcanzó su punto de ebullición en el segundo round, derribando dos veces a un asustado Beamon, que trataba de aferrarse a postes imaginarios para evitar la tercera caída, lográndolo contra vientos y mareas. Beamon reclamó el primer derrumbe argumentando que fue producto de un resbalón, pero no tuvo nada que objetar en la segunda.

Estrada sin importarle el desgaste fue a fondo en busca de la definición, pero el estadounidense sobrevivió milagrosamente, y aunque volvió a ser aturdido en el tercero, cerró intentando contragolpear. Creímos en ese momento que sus minutos estaban contados.

REACCIONÓ PARA MORIR

No fue así. La recuperación de Beamon en el cuarto round, hizo pensar en la dosificación de esfuerzos de Estrada después de las ofensivas que realizó en los seis minutos previos, buscando el nocáut.

Estrada sin importarle el desgaste fue a fondo en busca de la definición. Foto: Foto: Cortesía Facebook Gallo Estrada

Se consideró que el retador aprovechó esa tregua para apuntarse el cuarto asalto, pero cuando lo vimos llegar limpiamente con golpes rectos al rostro del “Gallo” y empujarlo hacia atrás, robándole la iniciativa para prevalecer en el quinto y el sexto, recortando la distancia, nos percatamos que se encontraba en pleno crecimiento a base de velocidad y atrevimiento.

En el octavo “El Gallo” salió con determinación en busca de las riendas perdidas, consiguiéndolo a cambio de tomar riesgos metiéndose entre las brasas, y en el noveno, la descarga de su furia con una intensidad llamativa, agobiando a Beamon y colocándolo en mala situación.

El árbitro imaginó estar recibiendo una señal de “La Piedad” de Miguel Angel, y detuvo el unilateral combate.