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Este Barcelona que baila mucho y dispara poco, sobre todo cuando Griezmann se desconecta, o lo desconectan, sigue perdiendo puntos que le harán falta en esta batalla por la Liga con el Real Madrid y el Atlético, los otros dos grandes en el futbol español, con estatura para fajarse en la Champions con posibilidades, no como favoritos.

En las tres primeras jornadas, el equipo de Valverde ha perdido cinco puntos consecuencia de un revés ante el Bilbao y el empate de 2-2 con el Osasuna, equipo que acaba de regresar al nivel superior.

Cierto, no están Messi, ni Suárez, ni Dembelé, pero el equipo azulgrana, colocado ayer sobre el tapete, hombre por hombre era superior al rival…Por esa dosis de confianza, no hubo real preocupación cuando el impresionante taponazo de volea realizado por Roberto Torres en el minuto 6 colocó al frente al Osasuna.

Quedaba suficiente tiempo y demasiado trayecto que recorrer. Sin embargo, en la pausa de los primeros 45 minutos, el Osasuna permanecía adelante 1-0, y el Barcelona se retiraba desorientado en busca de salir de la nada.

Ansu Fati hizo historia con su gol ante el Osasuna. AFP/END

ANSU FATI CON EL DESPERTADOR

El ingreso del chavalo de 16 años Ansu Fati, no pareció una corazonada de Valverde, porque de inmediato funcionó como agitador de muchos deambulantes, el Barcelona levantó su voltaje, y el propio Fati, con un soberbio cabezazo, ejecutando una precisa torsión de cuello por encima de un defensa en elevación, niveló la pizarra 1-1 en el minuto 50.

El Barsa se soltó de sus propios amarres y fue encima del Osasuna, en busca de repetir una arremetida como la realizada contra el Betis hace ocho días, pero pese al gol de Arthur, remate de derecha al rincón izquierdo del arquero Rubén, adelantando a los azulgrana 2-1, el Osasuna con el 25 por ciento de posesión, supo organizar contra ofensivas que tambaleaban a la defensa azulgrana, necesitando de un par de atajadas de Ter Stegen, antes que Piqué en un jugada cerrada en el fondo por el sector, no pudo evitar el contacto del balón con su brazo alto y abierto.

Involuntario, pero claro, sin nada que discutir. El penal, lo cobró con frialdad y certeza, Roberto Torres en el minuto 80.

¿QUÉ PASO CON GRIEZMANN?

Aún dueño del balón, el Barsa, que necesitó reemplazar a DeJong con Arturo Vidal, no lograba fabricar opciones. Daba la impresión de quedar expuesto a las contras sin conexión en sus intentos de arremeter.

Antoine Griezmann fue otra vez titular con el Barcelona.

Cinco remates a puerta del Osasuna y seis afuera, por cuatro y uno del Barcelona, y tres corners por solo dos azulgrana. Una extraña relación númerica que terminó condensada en el 2-2 en goles, con Carles Pérez sin aprovechar una oportunidad dorada facilitada por Arthur para ganar el juego.

Griezmann puede quejarse de la falta de pelotas recibidas, pero es culpable de no moverse lo necesario en los acompañamientos y en busca de espacios. Sin Messi y sin Suárez, su responsabilidad es mayor, y se entiende que un liderazgo no se asume automáticamente.

Ni Cristiano lo consiguió en el Juventus, pero el francés no gravitó para ser incidente. Se dice que lo de Neymar está descartado porque no se puede incluir en la negociación la Iglesia de la Sagrada Familia, ojalá eso permita al equipo catalán concentrarse en recuperar su estilo de juego con la profundidad de antes, bailando y disparando.