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Colaboración

Ron Washington no siente que lo que ve de Vicente Padilla pueda sorprenderlo. “Trabajó muy bien, pero la verdad es que es un guerrero cuando sale a lanzar de esa forma”, dijo el manager después del segundo triunfo en fila del nica y después de haber renunciado a él hace un par de semanas.

Padilla volvió a hablar sin una pizca de revancha. “Ellos le estuvieron haciendo swing a todos mis lanzamientos, le tiraban a todo y me hicieron lanzar de más”, declaró mientras se cambiaba de ropa.

En una noche de relámpagos en Arlington, Padilla estaba lanzando verdaderos truenos al plato hasta la quinta entrada. Fue en ese episodio que se midió a Casey Blake con dos en circulación. De repente empezó a soplar un viento a favor del montículo y su recta se incrementó hasta las 95 millas y con más de 100 envíos en el hombro, soltó una de esas curvas que parecen que nunca van a llegar.

Blake se ponchó tratando de descifrar el jeroglífico de 77 millas por hora, los fanáticos deliraban y despidieron a Padilla con una gran ovación. En menos de dos semanas todo aquel ambiente hostil ha cambiado por uno más solidario.

“Nosotros pensamos en la posibilidad de enviarlo al sexto, pero decidimos no hacerlo”, declaró Washington al Star Telegram.

Joe Torre dijo que la renuncia de los Rangers al brazo de Padilla fue como un juego, algo interno entre el pitcher y el club, un mensaje confuso que solo ellos podían entender. Primero porque este tipo de transacciones se mantienen en privado y segundo porque ellos sabían que nadie iba a sacarse 9 millones a estas alturas de la temporada en que todos buscan cómo reducir sus nóminas.

“Si los Dodgers no tuvieran una de las nóminas más altas, Padilla tendría nuestro uniforme ahora”, dijo Torre antes del partido con los Rangers.

“Blanquear no da mucha confianza”, dijo Jason Jennings al Dallas Morning News. “Vinnie lanzó cinco grandes entradas y nosotros solo queríamos continuar con eso. Afortunadamente lo logramos”.

“En las primeras entradas realmente sentía que había trabajado duro, pero pude recuperarme y mantenerme en el juego”, mencionó Padilla. “Los relevistas están muy confiados y se han ganado el derecho de seguir saliendo en situaciones como éstas”, agregó sin vacilar el forjador de cinco triunfos, la segunda mejor cifra de los Rangers de Texas.

Padilla ha establecido varios records este año para la franquicia, fue el primer pitcher que lanza para un hit y sale sin decisión, el primero en lanzar dos partidos seguidos de un imparable y junto a Kevin Millwood son la primera pareja en bordar dos blanqueadas consecutivas en su parque.